Aunque el mecanismo último del síndrome del intestino irritable (SII) no está aclarado del todo a día de hoy, se reconocen algunas causas del colon irritable que podrían explicar su aparición:

  • Factores genéticos: en algunos trabajos de investigación se han encontrado familiares de primer grado de los pacientes con este trastorno, atribuyéndose así una agregación familiar al Síndrome del Intestino Irritable (SII).
  • Alteraciones de la motilidad gastrointestinal: se ha observado que las contracciones que presentan el colon y el intestino delgado en individuos con el síndrome de intestino irritable, son cuantitativamente diferentes (muy rápidas o lentas) de las que presentan los individuos sanos. Los pacientes en los que predomina la diarrea como síntoma presentan un tránsito acelerado en el intestino delgado o el colon; en otros pacientes en los que predomina, en cambio, el estreñimiento, se observa un tránsito lento. En la mayoría de los pacientes se produce un incremento de las contracciones en respuesta a estímulos medioambientales, como el estrés psicológico o determinadas comidas. La sensación de distensión abdominal se debe a un tránsito anormal del aire a lo largo del tubo digestivo o a la alteración de los procesos de fermentación bacteriana intestinal que conducen a una mayor producción de gas.
  • Hipersensibilidad visceral: estas personas presentan una respuesta exagerada a estímulos químicos o físicos a nivel del intestino, si se compara con individuos sanos. Asimismo, existe cierto paralelismo con estímulos no digestivos a otros niveles, por ejemplo, expresarían mayor dolor cutáneo a estímulos no necesariamente dolorosos.
  • Causas inflamatorias o infecciosas: en algunos pacientes se produce tras un episodio de diarrea infecciosa (gastroenteritis). Algunos microorganismos como la Shigella o el Campylobacter confieren mayor riesgo de SII tras una colitis por alguno de ellos. 
  • Causas psicológicas: parece existir mayor incidencia de SII en individuos con trastornos tales como la ansiedad y la depresión, aquellos con tendencia a la somatización, y personas con miedo a padecer cáncer. Asimismo, algún estudio ha relacionado este síndrome con antecedentes de haber sufrido algún tipo de trauma psicoafectivo previo como un abuso sexual.
  • Alteraciones de la microbiota intestinal o sobrecrecimiento bacteriano: este hecho cada vez se apoya más por algunas investigaciones, y por el hecho de los beneficios terapéuticos de algunos antibióticos.

Creado: 21 de julio de 2010

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