Síndrome de colon irritable y ansiedad tienen un origen genético común

Los síntomas del colon irritable y la ansiedad podrían tener orígenes genéticos comunes, ya que un estudio ha encontrado que alteraciones en determinados genes aumentan la predisposición a sufrir ambos trastornos.
Escrito por: Eva Salabert

11/11/2021

Relación colon irritable y la ansiedad

Una nueva investigación vuelve a poner de relieve el estrecho vínculo entre el cerebro y la salud de nuestro intestino, ya que ha revelado que los síntomas del colon irritable o síndrome de intestino irritable (SII) y la ansiedad podrían tener un origen genético común, un hallazgo que ayudaría a desarrollar nuevos tratamientos para combatir estos problemas de salud. El estudio, en el que han participado más de 50.000 individuos con SII, se ha publicado en Nature Genetics.

El síndrome de intestino irritable es una patología muy frecuente, ya que se estima que la padece una de cada 10 personas, y entre sus síntomas más característicos destacan el dolor y la distensión abdominal y alteraciones intestinales que pueden deteriorar la calidad de vida de los afectados. Es frecuente que sea hereditaria y también es más habitual que la presenten las personas con tendencia a la ansiedad. No se conocen bien las causas del colon irritable, pero ahora un equipo internacional de investigadores coordinado por científicos de Reino Unido (Universidad de Cambridge) y España ha identificado varios genes que estarían involucrados en sus orígenes.

Los investigadores analizaron datos genéticos de 40.548 personas con SII del Biobanco del Reino Unido y 12.852 de la iniciativa Bellygenes (un estudio mundial que pretende identificar genes vinculados a este síndrome) y los compararon con 433.201 personas sin SII (controles). Los análisis se repitieron con datos no identificados de la compañía de genómica 23andMe Inc., proporcionados por clientes que dieron su consentimiento para que se realizase la investigación, y en este caso se compararon 205.252 personas con SII con 1.384.055 controles.

Las personas con SII y ansiedad tenían más probabilidades de haber sido tratadas con antibióticos con frecuencia durante su infancia

Los investigadores encontraron que había seis diferencias genéticas (que influyen en los genes NCAM1, CADM2, PHF2 / FAM120A, DOCK9, CKAP2 / TPTE2P3 y BAG6) que eran más comunes en las personas con SII, que en las que actuaron como control. Como los síntomas del SII afectan el intestino, sería de esperar que los genes relacionados con un mayor riesgo de SII se expresaran allí, pero lo que descubrieron fue que la mayoría de los genes alterados parecen tener funciones más evidentes en el cerebro, y posiblemente en los nervios que irrigan el intestino, que en el intestino en sí mismo.

Descubrieron además que la misma estructura genética que hace que las personas tengan más riesgo de desarrollar SII también incrementa el riesgo de sufrir trastornos comunes del estado de ánimo, como ansiedad, depresión y neuroticismo, en incluso insomnio. Los autores del estudio, no obstante, han recalcado que esto no significa que la ansiedad cause síntomas de SII, o viceversa.

Genes que causan síntomas en el cerebro y en el intestino

“El SII es un problema común y sus síntomas son reales y debilitantes. Aunque el síndrome del intestino irritable ocurre con más frecuencia en personas propensas a la ansiedad, no creemos que una cause la otra; nuestro estudio muestra que estas afecciones tienen orígenes genéticos compartidos, y los genes afectados posiblemente conduzcan a cambios físicos en el cerebro o las células nerviosas que en a su vez causan síntomas en el cerebro y síntomas en el intestino”, ha explicado el profesor Miles Parkes de la Universidad de Cambridge, coinvestigador principal del estudio y gastroenterólogo consultor.

“Los genes afectados posiblemente conduzcan a cambios físicos en el cerebro o las células nerviosas que a su vez causan síntomas en el cerebro y síntomas en el intestino”

Se observó también que las personas con SII y ansiedad tenían más probabilidades de haber sido tratadas con antibióticos con frecuencia durante su infancia, por lo que los autores del trabajo han planteado la hipótesis de que el empleo repetido de antibióticos en la niñez pueda incrementar el riesgo de SII (y tal vez también el de ansiedad) al alterar el equilibrio de la flora intestinal, una población bacteriana que influye en el desarrollo de las células nerviosas y en el estado de ánimo.

Actualmente el tratamiento del colon irritable es bastante variado y consiste en modificar la dieta del paciente, prescribir fármacos dirigidos al intestino o al cerebro y realizar intervenciones de tipo cognitivo-conductual, pero el hallazgo de genes que influyen en la aparición de este síndrome puede ayudar a desarrollar nuevas terapias, según ha afirmado el autor principal del estudio Chris Eijsbouts, de la Universidad de Oxford: “Incluso los cambios genéticos que solo tienen efectos sutiles en el SII pueden proporcionar pistas sobre las vías a las que dirigirse terapéuticamente. A diferencia de los cambios genéticos individuales en sí, los medicamentos que se dirigen a las vías que nos informan pueden tener un impacto considerable en la enfermedad, como sabemos de otras áreas de la enfermedad”.

El Dr. Luke Jostins de la Universidad de Oxford y coinvestigador principal, concluye: “Anticipamos que la investigación futura se basará en nuestros descubrimientos, tanto investigando los genes objetivo identificados, como explorando el riesgo genético compartido entre las condiciones para mejorar la comprensión de las interacciones desordenadas cerebro-intestino que caracterizan al SII”.

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