La mejor forma de prevenir el hígado graso es evitar los factores de riesgo que propician su aparición, modificando el estilo de vida en aquellos casos en que sea preciso. Las recomendaciones para anticiparse a la esteatosis hepática son:

  • No consumir alcohol, especialmente si se tienen antecedentes familiares de esteatosis hepática o alguna otra patología que afecte al hígado.
  • Mantener un peso adecuado; el sobrepeso y la obesidad, y especialmente acumular grasa abdominal (obesidad central), se asocian frecuentemente con la esteatosis. Pero esto se debe realizar bajo la supervisión médica, de manera que no se pierda más de 3-4 kg al mes, pues una pérdida más acusada o brusca puede agudizar la enfermedad.
  • Llevar una dieta equilibrada y practicar ejercicio regularmente.
  • Controlar la diabetes correctamente, de acuerdo a las indicaciones del médico, en el caso de que se padezca esta enfermedad. Asimismo se aconseja un correcto control de lípidos en sangre, tanto colesterol como triglicéridos.
  • No automedicarse, y consultar con el médico cualquier síntoma o anomalía que se relacione con un tratamiento farmacológico que esté siguiendo el paciente. Existen numerosos medicamentos cuyo metabolismo hepático puede incrementar el riesgo de padecer este trastorno.
  • La suplementación de la dieta con aceite de pescado rico en omega 3, u otros compuestos con esta molécula (ácido docosahexaenoico y ácido eicosapentaenoico), ha generado multitud de trabajos de investigación con resultados satisfactorios en la protección hepática frente a las causas que provocan esteatosis.

Creado: 23 de diciembre de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD