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Salud al día
Sarcoma de tejidos blandos
El sarcoma de tejidos blandos es un tumor raro e infrecuente que engloba más de 60 subtipos, y que es responsable de hasta el 2% de todas las muertes por cáncer. Conoce sus síntomas y tratamiento para abordarlo a tiempo.
Escrito por Dra. Claudia Valverde, Especialista en oncología médica del Hospital Vall d’Hebron y tesorera del Grupo Español de Investigación en Sarcomas

Diagnóstico y estadios del sarcoma de tejidos blandos

Diagnóstico y estadios del sarcoma de tejidos blandos

Las pruebas usadas para el diagnóstico del sarcoma de tejidos blandos es el TAC, la biopsia o la resonancia.

Para realizar un diagnostico adecuado de un sarcoma de tejidos blandos se puede recurrir a varios tipos de pruebas, complementarias entre sí. Por un lado, se pueden realizar estudios por imagen como la tomografía axial computarizada (TAC) o la resonancia magnética (RMN). Por otro lado, es posible realizar una biopsia, un procedimiento que permite obtener una muestra de tejido para determinar si se trata de un tumor e identificar al mismo tiempo de qué tipo de tumor se trata. Esta prueba es imprescindible para confirmar que el bulto es un sarcoma, y no otro tipo de cáncer o una enfermedad benigna.

  • Tomografía computarizada: es una técnica radiológica que toma imágenes transversales detalladas del organismo. En vez de captar una sola imagen, como ocurre en una radiografía convencional, una tomografía computarizada obtiene numerosas imágenes mientras rota alrededor del paciente, lo que permite comprobar si hay metástasis del tumor en otros órganos, como los pulmones o el hígado.
  • Imágenes por resonancia magnética: en lugar de rayos X, este procedimiento utiliza ondas de radio e imanes para tomar imágenes del cuerpo. Este procedimiento proporciona una buena imagen de la extensión del tumor y permite conocer la localización, el tamaño, e incluso el tipo de tejido de donde proviene el sarcoma.
  • Biopsia por aspiración con aguja fina: el reducido tamaño de la aguja permite extraer pequeños fragmentos de tejido del tumor. La principal ventaja de esta técnica es que se puede emplear en tumores profundos que se localicen en el interior del organismo sin que sea necesario recurrir a una cirugía. Permite en la mayoría de los casos determinar si una lesión es benigna o maligna, pero en el caso de los sarcomas, no es suficiente para identificar el subtipo, por lo que es un método que solo se considera adecuado para confirmar una recidiva de un sarcoma ya conocido.
  • Biopsia por punción con aguja gruesa: la única diferencia con el anterior procedimiento es el tamaño de la aguja, ya que con esta se puede extraer un pequeño cilindro de tejido de aproximadamente 1,59mm de diámetro y 12,7mm de longitud.
  • Biopsia quirúrgica: esta técnica consiste en la extirpación del tumor por completo o de un fragmento del tumor durante una operación, para su posterior análisis. Es una intervención complicada porque su realización incorrecta puede provocar que el sarcoma se propague.

Estadios de la enfermedad por sarcomas de tejidos blandos

Las diferentes fases de los sarcomas de tejidos blandos se establecen en función del tamaño del tumor, la histología, la localización y la extensión. La clasificación del sarcoma de tejidos blandos en adultos se divide en cuatro estadios.

Estadio I El tumor es de grado bajo, es decir, es probable que crezca y se disemine lentamente. Puede ser superficial o profundo.
Estadio II El tumor mide menos de 5 cm y es de grado intermedio o alto, o mide más de 5 cm y es de grado medio, por lo que existe la posibilidad de que crezca y se disemine rápidamente.
Estadio III El tumor mide más de cinco centímetros y es de alto grado (puede ser superficial o profundo), o puede que se haya diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, independientemente del tamaño y el grado.
Estadio IV El tumor es de cualquier grado y de cualquier tamaño, y se ha propagado a otras zonas del organismo (metástasis), como los pulmones.

Actualizado: 18 de Enero de 2018

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