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Bebés y niños
La habitación del bebé
Decorar la habitación de tu bebé es todo un ejercicio de creatividad. La clave para que sea cómoda y bonita es cuidar los detalles y que todo esté al alcance de la mano. Aquí tienes algunas ideas para que te inspires.
Escrito por María Hidalgo, Periodista especializada en embarazo e infancia

Qué necesitas para la habitación de tu bebé

Los elementos básicos de la habitación de un bebé son la cuna y el cambiador.

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La cuna. Es la base del descanso del nuevo miembro de la familia. Actualmente, todas las cunas deben estar homologadas para que sean seguras, ya que la mayoría de los niños duermen en ellas hasta los 2 o 3 años. Asegúrate de que los materiales, la distancia entre barrotes, los soportes para subir y bajar el somier, el colchón, y la altura de los travesaños, han pasado los controles de seguridad y esto figura en la etiqueta del fabricante. Y si vas a utilizar una cuna prestada, es preciso comprobar que:

  • Los materiales utilizados y la pintura o lacado no sean tóxicos, ya que podrían perjudicar a tu bebé por contacto o por vía oral.
  • La distancia entre barrotes no puede superar los 6 cm para evitar que el niño cuele su cabecita.
  • La altura máxima de los barrotes de las esquinas de la cuna debe ser de 0,16 centímetros.
  • No deben caber más de dos dedos entre el colchón y el armazón de la cuna.

Y además, ten en cuenta que:

  • Los protectores acolchados que se ponen alrededor de la cuna o chichoneras no están recomendados porque evitan la circulación del aire y existe riesgo de asfixia.
  • Las cunas con rieles móviles son peligrosas porque pueden causar una caída del bebé al trepar e inclinar su cuerpo hacia adelante. Este acto provoca un impacto de la cabeza del niño contra el suelo.
  • El colchón debe ser cómodo y seguro. Actualmente se fabrican de distintos materiales: muelles, látex, fibra de coco, espuma y viscoelástica. Los más recomendados son los de viscoelástica y látex, porque transpiran y son adaptables al cuerpo del bebé, y el de fibra de coco, que impide la acumulación de humedad.

Otra versión de la cuna es el moisés, una cuna pequeña que solo sirve para los primeros meses de vida del bebé. Está recomendado para las mamás que desean tener cerca a su pequeño durante la noche y disponen de poco espacio en la habitación. A partir de los seis meses, es recomendable pasar al bebé a la cuna. Algunas cunas traen un adaptador para poner dentro el moisés, también conocido como reductor, que permite que el recién nacido no se pierda en una cuna grande.

2

El cambiador. Durante los primeros meses, el bebé necesita de 8 a 12 cambios de pañales diarios, de manera que la elección de un buen cambiador en altura, que permita cambiarle el pañal sin tener que agacharse, es fundamental para no sufrir dolor de espalda. Además, es fundamental tener todo a mano en ese momento, ya que nunca se debe dejar al bebé solo o al descuido en el cambiador, ya que podría caerse. Por tanto, los cambiadores que disponen de cajones o bolsillos son los más prácticos.

Actualmente se puede optar por un cambiador-bañera, si prefieres colocarlo en el cuarto de baño, o por un cambiador-mueble con cajones para situarlo en el dormitorio del bebé.

La norma europea EN 12221-1/2 que regula los requisitos de seguridad de las bañeras cambiador y de los cambiadores-muebles exige que:

  • Los cambiadores deben llevar dos o más ruedas y, al menos, dos patas, o bien cuatro ruedas o más, de las cuales, al menos dos se deben poder bloquear. Si el cambiador-bañera o mueble de cajones está provisto de ruedas, hay que comprobar que éstas giran bien y que no se atascan, y que el freno bloquea eficazmente el movimiento del mueble.
  • El colchón no debe deslizarse.
  • Todas las partes de la estructura que componen la bañera y el cambiador, incluso las superficies de apoyo, deben ser lavables y fácilmente accesibles para su limpieza.

Lo que no puede faltar

Como hemos comentado la cuna y el cambiador son los dos elementos imprescindibles pero, además, en la habitación de tu bebé tampoco pueden faltar:

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Un armario. Es necesario para tener organizada toda la ropa del bebé, con zona de colgar para perchas y cajones. También podrás guardar en él la ropa de cuna, como mantas, edredones y sábanas, así como la ropa de baño, y las capas y toallas para uso exclusivo del pequeño.

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Un sillón de lactancia. El dormitorio del bebé es el lugar ideal para su alimentación, que debe ser un momento de paz y relajación tanto para la mamá como para su pequeño. Tanto si le das el pecho como si lo alimentas con biberón, un sillón de lactancia en el que sentarte cómodamente con tu bebé en el regazo será uno de los elementos más funcionales durante los próximos meses. Existen en el mercado numerosos modelos con diseños diferentes que podrás adaptar a la decoración que hayáis elegido. Muchos de ellos incluso son reclinables y permiten elevar los pies.

5

Mesa auxiliar. Resulta muy práctica para dejar los discos de lactancia, el vaso de agua, el biberón, el babero… Situada junto al sillón de lactancia será el complemento perfecto para estar cómoda en todo momento mientras sostienes a tu bebé en brazos.

Actualizado: 26 de Abril de 2017

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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