Mucormicosis u hongo negro, nueva amenaza COVID-19

En los últimos días se ha detectado un aumento de casos de mucormicosis u hongo negro en personas recuperadas del COVID-19 en la India. Explicamos a qué se debe esta rara y peligrosa infección fúngica y cómo se previene.
Mucormicosis u hongo negro

Actualizado: 12 de mayo de 2021

La India es actualmente el principal foco de la pandemia COVID-19, un país donde los casos y las muertes por esta enfermedad están fuera de control. Sin embargo, además del SARS-CoV-2, y de la variante doble mutante india, a los médicos también les preocupa el auge de los casos de mucormicosis en pacientes que ya se habían recuperado del coronavirus. Pero ¿qué relación tiene esta infección causada por el raro ‘hongo negro’ con el COVID-19?

Se trata de una infección que ya estaba presente en este vasto país asiático con más de 1.300 millones de habitantes, y aunque se desconoce la incidencia exacta por la falta de estudios en la población, tal y como reflejaba un estudio publicado en marzo en Microorganisms, la prevalencia estimada de mucormicosis es alrededor de 70 veces mayor en India que en los datos globales.

Mucormicosis u hongo negro, nueva amenaza COVID-19

Pero ha sido el aumento exponencial de los casos de hongo negro en paciente recuperados de COVID-19 lo que ha hecho que varios médicos den la voz de alarma en medios locales. El Dr. Navin Patel, cirujano otorrinolaringólogo de la India, ha declarado en Times of India que “está ocurriendo un tsunami de mucormicosis que amenaza con matar a los pacientes que se salvaron de COVID”. Algunos expertos atribuyen el incremento de casos a también a una mayor vulnerabilidad de los pacientes por la situación de los hospitales saturados y un peor control de patologías como la diabetes, pero también a un mayor uso de esteroides para tratar a los hospitalizados. Por ello, apunta Navin Patel: “Es necesario racionalizar el uso desenfrenado de esteroides durante la pandemia de corona”.

Qué es la mucormicosis

La mucormicosis u hongo negro es una infección fúngica rara que afecta a los senos paranasales, el cerebro o los pulmones, que puede llegar a ser muy peligrosa si no se trata a tiempo, causando la mutilación o incluso la muerte del paciente que la sufre. Este problema de salud está causado por un grupo de mohos llamados mucormicetos que, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), tienden a afectar a personas con problemas de salud como diabetes, leucemia o enfermedades del sistema inmunitario o aquellos que toman un exceso de medicamentos esteroideos para combatir gérmenes y enfermedades.

La mucormicosis u hongo negro suele afectar a personas con problemas de salud como diabetes o enfermedades del sistema inmunitario

También puede ocurrir que la infección se dé tras una herida por corte, quemadura u otro tipo de lesión en la piel, por donde entra el hongo. Las características más notables de la mucormicosis es que afecta principalmente a los senos nasales o a los pulmones una vez que se inhalan las esporas de este hongo negro suspendidas en los ambientes húmedos, aunque también puede llegar al cerebro.

Mucormicosis u hongo negro

Cómo identificar una infección por ‘hongo negro’

Los principales síntomas de mucormicosis que pueden alertar de la presencia de esta infección por hongo negro son:

  • Inflamación de un lado de la cara.
  • Congestión nasal o de los senos nasales.
  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre.
  • Aparición de costras o lesiones negras en el puente nasal o en la parte superior interna de la boca.
  • Ojos hinchados o sobresalidos.
  • Tos.
  • Dolor en el pecho.
  • Dificultad para respirar.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Hemorragia gastrointestinal.

Mucormicosis: por qué está afectando a pacientes COVID-19

Y seguro que te has preguntado que qué tiene que ver esto con el COVID-19, y es que se han notificado un aumento de los casos de esta infección del hongo negro en la India, concretamente en pacientes que han pasado el coronavirus. Una de las causas de este auge de la mucormicosis podría ser que los sistemas inmunológicos de estas personas están debilitados por la enfermedad y los tratamientos para paliar los síntomas.

Mucormicosis u hongo negro: dolor de cabeza

Además, también podría deberse a afecciones subyacentes, como la diabetes, que hacen que sean más vulnerables. Un estudio reciente sobre el tema, que se ha publicado en la revista Clinical Microbiology and Infection, ha revelado que en el 73,5% de los casos de mucormicosis correspondían a personas con diabetes previa.

Los expertos están atribuyendo las infecciones por hongo negro al aumento del uso de medicamentos esteroideos en pacientes con COVID-19

Según un artículo publicado en el New York Times, los expertos están atribuyendo estas infecciones por hongo negro al aumento del uso intensivo de medicamentos esteroideos para tratar la inflamación en los pacientes además de que los hospitales están abrumados por esta segunda ola de COVID-19, lo que hace que muchas familias se automediquen y apliquen oxigenoterapia en el domicilio sin llevar a cabo las medidas de higiene necesarias. Es más, muchos pacientes de la India están siendo tratados con corticosteroides como la dexametasona, un antinflamatorio que reduce la capacidad del sistema inmunológico para luchar contra infecciones y otras enfermedades.

Por ejemplo, en el estado de Maharashtra en la India, los medios locales han notificado unos 200 pacientes recuperados del coronavirus que estaban siendo tratados por mucormicosis y un número de fallecidos por esta infección que ascendía por el momento a ocho. Por tanto, ya se han tomado medidas para paliar la situación, y el gobierno estatal ha emitido una orden de compra de 5000 dosis de anfotericina B, el fármaco usado para tratar el hongo negro.

Aproximadamente el 20% de los pacientes con micormicosis acaban perdiendo la vista como consecuencia de la infección

En muchas zonas del país están implementando infraestructuras para poder hacer cirugías oculoplásticas, ya que estiman esta infección puede acabar con la vista de aproximadamente el 20% de los pacientes. Ilan Schwartz, experto en enfermedades infecciosas, ha indicado que en Mumbai un oftalmólogo vio 40 casos de mucormicosis en un día y a 11 de ellos tuvieron que extirparles los ojos. Por su parte, el Dr. Prashant Desai, presidente de la Academia de Otorrinolaringología de South Gujarat, afirma que: “Los cirujanos otorrinolaringólogos en la ciudad han realizado alrededor de 150 cirugías por mucormicosis en el último mes. Antes, solían hacer solo una en un año”.

Cómo tratar y prevenir la mucormicosis

Y es que la mucormicosis se puede tratar, aunque es una infección grave que según los CDC tiene una tasa de mortalidad de aproximadamente un 50%, puede variar según el tipo de hongo y el lugar por el que ha entrado en contacto con el paciente.

Además, la cirugía que requiere extraer el tejido infectado puede ser agresiva y desfigurante, y sus complicaciones van desde daño neurológico o ceguera a la muerte del paciente.

Mucormicosis u hongo negro: diabetes

Lo mejor ante todo es prevenir y para ello los CDC recomiendan:

  • Evita zonas con mucho polvo, como construcciones o excavaciones.
  • Usar guantes cuando se manipule tierra, musgo o estiércol, por ejemplo, cuando se arregle el jardín.
  • En caso de hacerse una herida, asegurarse de que esté limpia y desinfectada en todo momento.
  • Medicación antifúngica, especialmente en personas más proclives frente a la mucormicosis, por ejemplo, tras un trasplante de células madres, de órganos o tras superar el COVID-19 si ha dejado las defensas bajas.

El Indian Council of Medical Research de Nueva Delhi ha elaborado un documento en el que expone la información con evidencia que existe entre el COVID-19 y la mucormicosis. En él recomienda:

  • Controlar la hiperglucemia y medir la glucosa en sangre tras superar el COVID.
  • Usar los esteroides de manera responsable, con una correcta dosis y en los tiempos indicados.
  • Y usar máquinas humidificadoras limpias en los tratamientos con oxígeno.
  • Utilizar salas de presión positiva en los hospitales para reducir el riesgo de infecciones como el hongo negro, pues al aumentar la presión el aire fluye hacia el pasillo. Aunque esto puede aumentar el riesgo de propagación del SARS-CoV-2 si el paciente todavía da positivo en las pruebas.

Creado: 12 de mayo de 2021

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