EPOC
La EPOC afecta sobre todo a personas con una larga historia de tabaquismo, y se caracteriza por tos, expectoración y dificultad para respirar. Aunque se trata de una afección crónica, unos buenos hábitos mejoran su pronóstico.

Vivir con EPOC: consejos para pacientes

Actualizado: 17 de noviembre de 2021

Al principio notas que al ejercicio te cuesta respirar, te falta el aire. Más adelante, cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas más avanzadas, incluso la realización de tareas de la vida cotidiana que antes realizabas sin mayores esfuerzos (vestirte, subir las escaleras, jugar con tus nietos…) se convierten en una losa difícil de superar y tienes que parar a recuperarte.

Así es la EPOC, la mayoría de los afectados confunde sus síntomas con los efectos típicos de fumar, por ello no acuden a tiempo al médico a realizarse las pruebas necesarias para detectarlo. Una simple espirometría o realizar el CAT (COPD Assessment Test), un sencillo test de ocho preguntas que puede darte una idea del estado de tu salud pulmonar, podrían bastar para orientar a tu médico hacia un diagnóstico precoz. Si notas alguno de los síntomas asociados a la EPOC, no lo dejes pasar, cuanto antes atajes el problema, mejor. Los testimonios de las personas que aparecen al final de este texto te ayudarán a distingirlo.

Personas llevando una vida saludable

Consejos para el día a día de un paciente con EPOC

Existen algunas medidas consejos y recomendaciones para mejorar la calidad de vida de los pacientes con EPOC:

  • Dejar de fumar es la única medida que frena la progresión de la enfermedad, incluso en personas que han fumado durante muchos años. Después de un año de abandono del hábito tabáquico comienza a observarse mejoría en las pruebas de función pulmonar.
  • La exposición a la contaminación ambiental o laboral son otros factores de riesgo que se pueden evitar, por ejemplo controlando la exposición a determinados gases o sustancias químicas, o mediante el uso de guantes o mascarillas.
  • Cumpir con las revisiones y la medicación: los pacientes con EPOC deben acudir de forma periódica a la consulta del especialista en neumología o medicina interna. Se realizarán controles que incluyen analítica de sangre, radiografía de tórax, pruebas de función respiratoria y gasometría arterial (para conocer los niveles de oxígeno en sangre). Es importante conocer bien y tomar la medicación de forma adecuada, respetando los horarios y sin olvidar ninguna toma.
  • Mantener un peso adecuado: evitar la obesidad también es importante para tener un mejor estado físico, para ello es necesario hacer una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, evitar comidas copiosas o demasiado grasas, alimentos flatulentos como col, coliflor o cebolla, y la ingesta excesiva de hidratos de carbono (pasta, patatas, arroz…).
  • Importancia de los lácteos: además, cuando se están tomando corticoides, hay que incrementar el consumo de productos lácteos para evitar problemas como la osteoporosis (se produce por disminución de calcio en el hueso y aumenta la frecuencia de fracturas óseas).
  • Hacer ejercicio: como pasear, subir escaleras, hacer bicicleta estática, etcétera, de esta manera poco a poco tolerarás mejor el esfuerzo. 
  • Fisioterapia respiratoria: ir a rehabilitación pulmonar te permitirá aprender a respirar mejor, un ejercicio fundamental para reducir la disnea, ya que incluye una serie de ejercicios que hacen que la respiración sea más eficaz y mejore la mecánica pulmonar.
  • Beber abundantes líquidos (al menos 1,5 litros al día): las secreciones espesas son una de las consecuencias más desagradables de la EPOC, puedes reducirlas bebiendo mucho agua, que facilita su expulsión.
  • Controla tus nervios: a parte de que puede llevarte a recaer en el hábito tabáquico, es importante que controles tu ansiedad. A medida que la enfermedad progresa tu estado de ánimo puede verse afectado, pero has de saber que los ansiolíticos y otras pastillas para los nervios o para dormir pueden ser contraproducentes para la función respiratoria.
Hombre tosiendo
Los pacientes con EPOC deben acudir al médico ante un empeoramiento de la tos y de su capacidad respiratoria.

Síntomas de alarma de la EPOC

Hay algunos signos de alarma que estos pacientes deben conocer. En caso de que aparezcan deben consultar con su médico o acudir a Urgencias para una evaluación más estrecha:

  • Aumento en la dificultad respiratoria.
  • Empeoramiento de la tos.
  • Cambio en el color o consistencia del moco.
  • Fiebre o dolor en el pecho.
  • Hinchazón de piernas.
  • Somnolencia excesiva…

En función de la gravedad de los síntomas, puede ser necesario el ingreso en el hospital.

Video testimonios de afectados por EPOC

Ana Delgado, 56 años

Pere Ubarti, 67 años

Oriol Renter, 63 años

Creado: 17 de noviembre de 2010

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