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Pez Betta
El pez Betta es uno de los más conocidos por sus colores y su llamativa cola. Elegante y estilizado, también es muy territorial, y no dudará en luchar si hay otros machos en el acuario. Conoce los cuidados que necesita.
Escrito por Natalia Castejón, Periodista especializada en vida saludable

Salud y reproducción del pez Betta

Reproducción del pez Betta

Si mantenemos al pez Betta en un hábitat adecuado y seguimos los consejos de limpieza especificados en el punto anterior, evitaremos muchos problemas de salud a nuestra mascota, que vivirá el máximo tiempo posible, unos cinco años. Sin embargo, si el espacio, la temperatura o la calidad del agua, no son las propias para este ejemplar, pueden desarrollar problemas de hongos, que aparecerán en sus aletas, branquias y boca, principalmente.

Otro de los problemas propios de este pez es la hidropesía, que se caracteriza por la acumulación de líquido en el riñón e hígado y, por lo tanto, una hinchazón visible en el abdomen del animal; además los Betta suelen presentar poco apetito y tienden a subir más a la superficie para coger oxígeno. Esto puede estar causado por varios motivos, como virus, parásitos, bacterias, o una mala nutrición.

La enfermedad del punto blanco está causada por un parásito, que hará que tu pez esté nervioso y se restriegue por las paredes de la pecera. Se puede detectar porque, como su nombre indica, suelen aparecer puntos blancos en el cuerpo de esta especie. Es importante tratar cuanto antes a nuestra mascota, pues como consecuencia de la ansiedad y el estrés que le produce, puede alterar tanto su ritmo cardiaco que le lleve a la muerte.

Uno de los problemas más comunes de estos peces tiene que ver con su parte más característica, la cola. Si ves que sus aletas estás apagadas, rasgadas, con los bordes negros, o extrañas, puede ser porque el animal esté intentando decirte que la calidad del agua no es la adecuada. También se cree que son estos propios animales los que se autolesionan las colas ante el estrés o el aburrimiento.

Por último, la septicemia es una patología no contagiosa causada por bacterias que aparecen por el estrés de un cambio brusco de temperatura del agua, de hacinamiento, mal estado de la comida, o nuevos compañeros en el acuario. Ante cualquier problema, acude a tu veterinario para que pueda tratar a tu mascota, y no le proporciones medicamentos si no se los ha recetado un especialista.

Pez betta en la mano

Para saber si un pez Betta se encuentra sano basta con observarle y fijarse en unos pequeños detalles. Lo primero que hay que saber es que estos peces si se encuentran bien de salud tienen que estar brillantes y con colores llamativos. Otra de las señales de que nuestra mascota está sana es que se muestre activa y alerta, respondiendo bien a los estímulos, y que coma con regularidad. Si no cumple con alguno de estos requisitos deberás acudir a tu veterinario.

Reproducción del pez Betta

El pez Betta es capaz de poner entre 50 y 200 huevos aproximadamente en cada puesta, según nos han contado desde la tienda de mascotas Azureus. Antes de juntarlos, es importante que la hembra y el macho se conozcan. Si no han convivido juntos, al principio deben estar separados por un panel de plástico, para que puedan verse, ya que, en caso contrario, si los juntáramos directamente, el macho podría considerar a la hembra como una intrusa y la atacaría.

Es necesario que proporcionemos al macho algo de musgo para que pueda realizar un nido adecuado, y cuando la hembra esté receptiva será el momento perfecto para quitar la barrera entre ellos. Los expertos de Azureus describen el cortejo como algo llamativo, pues el macho parece abrazar a la hembra durante el coito entre una gran cantidad de burbujas. Después de cuatro a siete días eclosionarán los huevos y comenzarán a nadar las pequeñas crías.

Actualizado: 11 de Octubre de 2018

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