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Mantis religiosa
La mantis religiosa es agresiva con sus congéneres y practica el canibalismo, pero al carecer de veneno no resulta peligrosa para los humanos, por lo que puedes disfrutar de este peculiar insecto como mascota.
Escrito por Natalia Castejón, Periodista especializada en vida saludable

Características de la mantis religiosa como mascota

Mantis religiosa

La mantis religiosa es inofensiva para los humanos.

La mantis religiosa es un insecto que se caracteriza –y recibe su nombre– por la forma de sus patas delanteras, dobladas y en posición de rezo. Seguro que en alguna ocasión has visto un ejemplar, o has oído hablar de ellos, ya que son muy conocidos por su tendencia caníbal a comerse a otros miembros de su misma especie, especialmente las hembras a los varones durante o después del apareamiento.

Este hecho, que suele darse más en cautividad que en el entorno natural, ha dado a la mantis religiosa una fama de animal peligroso, e incluso venenoso, por lo que mucha gente ha rechazado tener este tipo de mascota en casa. No obstante, se trata de un insecto inofensivo para los seres humanos, debido a su pequeño tamaño y a que no cuentan con ninguna sustancia tóxica como defensa.

Su tamaño es de entre cuatro y siete centímetros, aunque hay mantis de hasta 12 cm. Sus patas delanteras tienen pequeños pinchos con los que atrapan a sus presas, como grillos, polillas, saltamontes, hormigas o moscas, para comenzar rápidamente a engullirlas vivas. También se han dado casos de ataques a otros animales más grandes como colibríes o ranas, que tras muchos esfuerzos no han podido escapar de sus garras.

Entre sus peculiaridades destaca que es el único insecto que tiene un oído localizado en el tórax. Además, su cabeza, que tiene forma triangular, puede llegar a girar hasta 180 grados, y dispone de dos grandes ojos y, entre ellos, tres de tamaño más pequeño.

La mantis religiosa puede ser de varios colores, y entre los más comunes están el verde, el pardo y el amarillo. Su aspecto dependerá de las características de la zona en la que haga la muda de piel; si lo hace en un ambiente con hojas verdes, o si lo hace con la caída de las hojas –donde el paisaje se torna amarillo o pardo–. Gracias a esta capacidad pueden camuflarse de otros depredadores y acechar a sus presas sin ser vistos.

Su origen está en Europa, pero a día de hoy la mantis religiosa se puede encontrar en cualquier continente del mundo, a excepción de la Antártida. Su hábitat natural puede variar; es posible ver a este insecto en laderas secas o en praderas verdes o jardines, y se adapta a las temperaturas con facilidad, aunque esto depende de la especie –más de 15– a la que pertenezcan.

Mantis religiosa

MANTIS RELIGIOSA

CARNET ZOOLÓGICO

  • Nombre científico: Mantis Religiosa
  • Familia: Mantidae
  • Clase: Insecta
  • Vida media: 1 año
  • Tamaño: 4-7 centímetros
  • Peso: de 10 a 20 gramos
  • Origen: Europa

Coste y mantenimiento

  • Ejemplar: de 15 a 50 euros
  • Terrario: de 40 a 80 euros
  • Alimentación: de 10 a 20 euros al mes

Actualizado: 23 de Abril de 2018

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