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Aumenta el consumo de drogas sintéticas en Europa

El consumo de nuevas drogas sintéticas, que se elaboran con peligrosas mezclas de sustancias químicas, derivados de plantas, fármacos y hongos, constituye un problema de salud pública en algunos países europeos.
Aumenta el consumo de drogas sintéticas en Europa

Bolsa con cristal (metanfetamina), requisada en Europa.

19 de Febrero de 2014

El consumo de drogas sintéticas como el crystal meth (metanfetamina), que ya es significativo en Estados Unidos, se está extendiendo también por países del centro, este y norte de Europa, en sustitución de otras sustancias como la cocaína, la heroína, o el cannabis, cuyos efectos estimulantes pretenden imitar, variando la estructura molecular de los compuestos prohibidos para eludir la normativa.

La proliferación de este tipo de productos, que proceden de laboratorios clandestinos, preocupa a los expertos, que explican que se desconocen sus propiedades toxicológicas y los efectos que pueden provocar en los seres humanos, porque se elaboran con peligrosas mezclas que pueden incluir desde fármacos y derivados de plantas, hasta hongos y diversas sustancias químicas, lo que los convierte en un problema de salud pública.

Los expertos alertan de que se desconocen las propiedades toxicológicas y los efectos de muchas de las nuevas drogas de diseño comercializadas por Internet

La combinación de anfetaminas con cocaína, por ejemplo, puede causar desde un infarto de miocardio hasta una hemorragia cerebral en personas jóvenes, al igual que el consumo de hongos alucinógenos o fumar cannabinoides sintéticos puede originar un cuadro de psicosis.

El último informe del Observatorio Europeo de las Drogas identificaba las drogas de diseño más populares en Internet; se trata de cuatro productos de origen vegetal –Karto, salvia divinorum y dos alucinógenos–, y otros dos sintéticos –catinonas y cannabinoides–. En el primer caso se sabe que son derivados de amfetamínicos y que presentan riesgos para la salud que abarcan desde problemas cardiovasculares y cerebrales a trastornos psicóticos y dependencia. Sin embargo, no hay datos la composición de los segundos o sus posibles efectos.

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