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El ejercicio durante el embarazo ayuda a evitar la depresión perinatal

Las embarazadas que realizan ejercicio físico supervisado y de intensidad moderada durante todo el embarazo tienen hasta un 40% menos probabilidades de tener depresión durante la gestación y tras el parto.
Escrito por: Natalia Castejón

11/10/2018

Embarazada realizando ejercicio

Entre el 5% y el 20% de las embarazadas padecen depresión perinatal, descrita como un trastorno afectivo que se da entre el primer mes de gestación y el primer año después del parto. Un equipo de investigadores procedentes de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y del Hospital Universitario de Torrejón ha realizado un estudio para conocer los efectos del ejercicio físico durante la gestación para combatir la aparición de este problema.

Para ello han llevado a cabo un ensayo aleatorio –cuyos resultados han publicado en el British Journal of Sports Medicine– gracias a la participación de 124 mujeres gestantes, en el que 70 de ellas asistieron a clases de ejercicio físico de intensidad moderada supervisado por especialistas tres días a la semana, y con una duración de 60 minutos por sesión, y las 54 restantes constituyeron el grupo de control, que no debía seguir ninguna indicación.

En la semana 38 de embarazo el 35,6% de las embarazadas que no habían realizado ejercicio tenían depresión, una cifra que se reducía al 18,6% en las que sí se habían ejercitado

La depresión posparto se reduce casi a la mitad con el ejercicio

Los resultados obtenidos indicaron que el ejercicio físico reducía más de un 40% el riesgo de padecer depresión perinatal. Concretamente, se observó que el 18,6% de las mujeres que habían acudido a clases tenían depresión en la semana 38 de embarazo, en comparación con el 35,6% de las del grupo de control. Estas cifras se redujeron al 14,5% y 29,8%, respectivamente, seis semanas después de dar a luz (depresión posparto).

Marina Vargas Terrones, autora principal de la investigación, ha declarado que con este estudio se ha podido comprobar de manera científica los grandes beneficios que aporta el ejercicio físico no solo para la madre, sino también para el bebé. Además, explica que estas ventajas superan el ámbito fisiológico y deben ser aprovechadas como herramienta de prevención de las posibles alteraciones emocionales que se dan durante el embarazo, el parto y el posparto, unos periodos de inestabilidad afectiva que pueden tener serios efectos en la salud.

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