Hallan moléculas que frenan la entrada del coronavirus en las células

Investigadores del CSIC identifican moléculas que inhiben la interacción de la proteína spike del SARS-CoV-2 con los receptores celulares y bloquean su entrada en la célula, y podrían usarse para crear antivirales contra la infección.
Escrito por: Natalia Castejón

18/06/2021

Moléculas frenan el avance del SARS-CoV-2

Frenar la entrada del SARS-CoV-2, coronavirus que causa el COVID-19, en las células humanas podría ser posible gracias a una serie de moléculas descubiertas por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Estos compuestos moleculares, identificados como inhibidores de entrada del virus, impiden que el coronavirus entre en las células y las infecte, al inhibir la interacción que se produce entre la proteína de la espícula del virus y los receptores celulares, por lo que podría ser una nueva opción para desarrollar fármacos antivirales.

Cuando el SARS-CoV-2 entra en el organismo, sus espículas son las encargadas de abrirse paso hacia la célula, algo así como una llave maestra capaz de abrir la puerta de la célula, y una vez dentro es cuando empieza la interacción entre esta proteína y los receptores celulares, es decir, es el momento donde se inicia la infección.

Las moléculas identificadas pueden frenar al hiperactivación del sistema inmunológico que desencadena la tormenta de citoquinas, causante de los casos de COVID-19 graves

Este nuevo descubrimiento podría paralizar la hiperactivación del sistema inmunológico, que es el encargado de desencadenar la famosa tormenta de citoquinas, que ocurre en los casos más graves de COVID-19. En este estudio, se ha analizado la capacidad de estas nuevas moléculas para interferir entre la unión que ocurre entre la proteína de la espícula con el receptor celular.

Frenar la entrada sin generar toxicidad en las células

“Hemos logrado la inhibición de la entrada del virus a concentraciones bajas sin que se genere toxicidad en las células huésped. Esto genera un amplio índice de selectividad, un parámetro que mide la diferencia en concentraciones entre la actividad antiviral y la toxicidad frente a células no infectadas. Se trata de un factor importante a la hora de desarrollar fármacos antivirales”, declara María Jesús Pérez Pérez, líder de la investigación.

Estos compuestos pueden actuar en etapas muy tempranas del ciclo replicativo viral, y podría valorarse su uso como tratamiento preventivo frente al SARS-CoV-2

Estos compuestos identificados pueden actuar en etapas muy tempranas del ciclo replicativo viral y al frenar la replicación del virus en la célula, podrían evitar los efectos generados en la tormenta de citoquinas. Incluso, explican los investigadores, se podría llegar a valorar su uso como tratamiento preventivo de la infección con el SARS-CoV-2.

El siguiente paso de esta investigación consiste en un largo camino que incluye un estudio preclínico y una evaluación de eficacia que se debe hacer en un modelo animal, de esta manera se corroborarán los resultados obtenidos y, de corresponderse a los actuales, se comenzará a trabajar en fármacos antivirales interesantes en la lucha contra la expansión del COVID-19.

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