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La terapia de fagos podría combatir la hepatitis alcohólica

Una terapia con fagos dirigidos contra 'E. faecalis' elimina la bacteria en ratones con hepatitis alcohólica, reduciendo el daño en el hígado y la cantidad de citolisina, un tóxico que se asocia a una mayor gravedad de la enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

20/11/2019

Hepatitis alcohólica

Hasta el 75% de los pacientes con hepatitis alcohólica severa, la forma más grave de enfermedad del hígado asociada al consumo de alcohol, fallecen en los 90 días posteriores al diagnóstico, debido a que la terapia farmacológica –generalmente con corticosteroides– es poco efectiva en estos casos y la única cura es realizar cuanto antes un trasplante de hígado.

Ahora, científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego han empleado con éxito la terapia de fagos –en la que se utilizan virus para eliminar a las bacterias responsables de ciertas infecciones que no responden a otros tratamientos– en ratones con esta gravísima enfermedad hepática, a pesar de que no se trata de una infección bacteriana.

Bacterias intestinales involucradas en la hepatitis alcohólica

El consumo de alcohol daña directamente las células del hígado, pero el Dr. Bernd Schnabl, profesor de medicina y gastroenterología en la citada universidad y principal autor del estudio, junto a su equipo, habían descubierto previamente que el alcohol es perjudicial para este órgano por otra razón: que debilita las defensas del intestino que actúan como antibióticos naturales, favoreciendo el crecimiento bacteriano en el hígado de los ratones y exacerbando la enfermedad hepática inducida por el alcohol.

Casi el 90% de los pacientes con hepatitis alcohólica que dieron positivo a citolisina fallecieron en los 180 días posteriores a su ingreso hospitalario

Por esta razón, estos científicos y muchos de sus colaboradores en todo el mundo decidieron averiguar cómo contribuían las bacterias intestinales al daño del hígado, y si los fagos podrían utilizarse para reducir las bacterias perjudiciales y mitigar de esta forma la enfermedad del hígado asociada al alcohol.

Los investigadores descubrieron que las células del hígado eran dañadas por la citolisina, una toxina secretada por Enterococcus faecalis, un tipo de bacteria que se suele encontrar en pequeñas proporciones en el intestino de personas sanas, y comprobaron que los pacientes con hepatitis alcohólica tenían más cantidad de citolisina produciendo E. faecalis en sus intestinos que las personas sanas, y que cuanto mayor era la presencia de E. faecalis, más grave era su enfermedad.

En concreto, más del 5% de las bacterias fecales de los pacientes con enfermedad hepática alcohólica eran Enterococcus, en comparación con casi ninguna en el caso de la gente sana, o individuos que no padecían ningún trastorno asociado al consumo de alcohol. Aproximadamente el 80% de los pacientes con hepatitis alcohólica tenían E. faecalis en sus heces, y el 30% eran positivos a citolisina.

Estos científicos también observaron que casi el 90% de los pacientes con hepatitis alcohólica que dieron positivo a citolisina fallecieron en los 180 días posteriores a su ingreso hospitalario, en comparación con alrededor del 4% de los pacientes negativos a citolisina. Según Schnabl estos hallazgos sugieren que la detección del gen de la citolisina en las heces de estos pacientes podría constituir un buen biomarcador de la gravedad de la enfermedad y su riesgo de muerte y ayudar en un futuro a diseñar terapias personalizadas.

La fagoterapia eliminó la 'E. faecalis' productora de citolisina

Para realizar la investigación, que se ha publicado en Nature, el equipo de Schnabl transfirió heces de pacientes con hepatitis alcohólica (tanto de los que habían dado positivo a citolisina como de los que dieron negativo) a ratones, y confirmaron su efecto perjudicial, ya que los animales con citolisina en su microbiota intestinal desarrollaron enfermedad hepática alcohólica más grave y sobrevivieron menos tiempo que los que no tenían este tóxico en el intestino.

Los fagos dirigidos a 'E. faecalis' erradicaron la bacteria, disminuyendo el daño hepático, la inflamación y la cantidad de citolisina en el hígado

Decidieron entonces investigar el potencial terapéutico de la fagoterapia, y para ello aislaron cuatro fagos diferentes de aguas residuales específicamente dirigidos a la bacteria E. faecalis productora de citolisina. Cuando trataron a los ratones con estos fagos la bacteria fue erradicada, disminuyendo el daño hepático, la inflamación y la cantidad de citolisina en el hígado, en comparación con los animales tratados con fagos de control.

Los autores del estudio han advertido que esta terapia de fagos solo se ha probado en ratones y son necesarios ensayos clínicos para comprobar su seguridad y confirmar los resultados en los humanos, y ahora están trabajando en la creación de una biblioteca de fagos aislados de pacientes con patologías hepáticas para averiguar si resultan efectivos contra las cepas de E. faecalis productoras de citolisina.

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