El SARS-CoV-2 perdura en los órganos hasta fases avanzadas de COVID-19

Tras analizar los órganos (pulmón, corazón, hígado, riñón) de 10 personas fallecidas por COVID-19 han demostrado que el coronavirus persiste hasta las fases más avanzadas de la enfermedad grave, en las que el tratamiento antiviral debería mantenerse.
Escrito por: Eva Salabert

09/09/2020

El SARS-CoV-2 perdura en los órganos hasta fases avanzadas de coronavirus

Un estudio ha demostrado que el ARN del SARS-CoV-2 permanece en individuos que han fallecido a causa del COVID-19, lo que significa que el coronavirus perdura en los órganos hasta las fases más avanzadas de la enfermedad y que se debería mantener el tratamiento antiviral durante todo el proceso infeccioso en los pacientes graves.

La nueva investigación ha sido realizada por la Clínica Universidad de Navarra y se ha publicado en Thorax, del grupo de The British Medical Journal. Los resultados histopatológicos se han obtenido de una fase preliminar sobre 10 personas fallecidas por COVID-19, y en nueve de estos 10 pacientes se encontró un nivel significativamente elevado de ARN del coronavirus en órganos como el pulmón, el corazón, el riñón y el hígado.

La replicación viral se mantiene durante el estado hiperinflamatorio, por lo que es posible que se den al mismo tiempo

Manuel Landecho, del Departamento de Medicina Interna de la Clínica, ha explicado que al principio se pensaba que esta enfermedad se caracterizaba por una primera fase de replicación viral y una segunda de estado hiperinflamatorio, que parecían ser secuenciales, pero que ellos han observado que en los pacientes fallecidos la replicación viral se mantiene durante el estado hiperinflamatorio, y que por lo tanto es posible que se den al mismo tiempo. Este hallazgo tiene implicaciones sobre el tratamiento porque, añade, "es posible que haya que dar tratamiento antiviral incluso en las fases tardías de la enfermedad".

Biopsias post mortem en las que se detectó el SARS-CoV-2

El estudio fue realizado por un equipo multidisciplinar de la Clínica que incluía a especialistas de Anatomía Patológica, Medicina Interna, Neumología, Enfermedades Infecciosas y Anestesia. Estos especialistas, con el consentimiento previo de los familiares de los fallecidos, hicieron biopsias multiorgánicas post mortem (pulmón, corazón, hígado, riñón, e intestino en uno de los fallecidos), cuyas muestras fueron sometidas en el laboratorio a estudios patológicos y a una PCR para detectar la presencia del virus.

Lola Lozano, directora del Servicio de Anatomía Patológica de la Clínica Universidad de Navarra, ha señalado que este estudio ayuda a comprender qué le sucede al paciente y cómo evoluciona la propia enfermedad, lo que contribuirá a combatirla mejor y a seguir investigando para ofrecer a los enfermos el mejor tratamiento posible.

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