Pasar un COVID-19 leve genera una memoria inmunológica más duradera

Las personas que pasan un COVID-19 leve tienen unos linfocitos B con más memoria inmunológica frente a la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 que aquellos graves. Esto mejoraría la inmunidad a largo plazo.
Escrito por: Natalia Castejón

03/01/2022

Memoria inmunológica más duradera tras un COVID-19 leve

Cuando el virus SARS-CoV-2 entra en el organismo, el sistema inmune reacciona generando anticuerpos para luchar contra ellos, y tras la infección se almacenan las llamadas células B de memoria, que mejoran la inmunidad. Ahora un estudio realizado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio (EE.UU.) ha demostrado que tener un COVID-19 grave reduce la memoria inmunológica –capacidad del sistema inmunitario para detectar rápidamente un antígeno al que ha estado expuesto antes e iniciar una respuesta inmunitaria contra él–, en comparación con los casos leves.

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La investigación se ha focalizado en la células B de memoria y en su reacción contra la proteína espiga del SARS-CoV-2, que es la que determina la memoria inmunológica a largo plazo. Se analizaron a 13 personas con un diagnóstico positivo de COVID-19, 8 de ellos no graves y 5 graves, a los cuales se les realizó un análisis de sangre un mes después de la infección y cinco meses después.

Los resultados, dados a conocer en la revista PLOS ONE, indicaron que una proporción importante de las células B de la espiga del virus estaban activas al mes del contagio, pero destacaban que los que tuvieron un COVID-19 menos grave mostraban un nivel más alto de expresión de marcadores asociados a la memoria de estas células B –incluidos T-bet y FcRL5–, todo ello en comparación con los que cursaron una enfermedad grave.

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Linfocitos B casi inexistentes a los cinco meses de la infección

Los investigadores declararon que los linfocitos B positivos para T-bet y específicos para la proteína de la espiga del SARS-CoV-2 casi desaparecieron de las muestras de sangre a los cinco meses después de la aparición de los síntomas del coronavirus. Se observó una respuesta de las células B más inoperante en los casos graves del COVID-19.

Una gran parte de las células B estaban activas al mes siguiente al COVID-19, pero eran más altas en aquellos que habían tenido la enfermedad de manera leve

“El mayor porcentaje de células B asociado a la inmunidad de larga duración en los pacientes con COVID-19 no grave puede tener consecuencias para la inmunidad a largo plazo contra la reinfección de SARS-CoV-2 o la gravedad de la enfermedad resultante”, explica el Dr. Thomas Patterson, principal autor del estudio.

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La consideración de los casos graves del estudio se basaba en la necesidad de ventilación mecánica invasiva u oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Esto marca la diferencia entre los pacientes más críticos, que según explica el autor, son los que tienen más riesgo de desarrollar respuestas inmunitarias deterioradas.

Actualizado: 3 de enero de 2022

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