Revelan la tasa de transmisión de COVID-19 en un tren con un infectado

Un nuevo estudio ha desvelado la tasa de transmisión del coronavirus cuando un infectado viaja en el vagón de un tren, que aumenta significativamente con la cercanía al afectado y la duración del trayecto en su compañía.
Escrito por: Eva Salabert

10/08/2020

La tasa de transmisión de COVID-19 en un tren con un infectado

Investigadores de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, han evaluado las probabilidades de contagiarse de COVID-19 al viajar en un vagón de tren en el que se encontrara una persona infectada por el coronavirus y han comprobado que las personas situadas en asientos directamente adyacentes a un infectado experimentaban el mayor nivel de transmisión, con un promedio del 3,5% de contracción de la enfermedad, mientras que en el caso de los que estaban sentados en la misma fila la cifra era del 1,5%.

La investigación, que se ha publicado en Clinical Infectious Diseases, se ha realizado en colaboración con la Academia China de Ciencias, la Academia China de Electrónica y Tecnología de la Información y el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, y en ella se ha empleado un modelo que analizaba los datos anónimos de itinerarios e infecciones en usuarios de los trenes de la red de alta velocidad de China.

El nivel de transmisión promedio del COVID-19 a las personas situadas en asientos directamente adyacentes a un infectado fue del 3,5%

Los datos analizados (recogidos entre el 19 de diciembre de 2019 y el 6 de marzo de 2020) incluían tanto a los pasajeros con COVID-19 en el momento del viaje (un total de 2.334 pacientes índice), como a sus contactos cercanos (72.093) que mostraron síntomas dentro de los 14 días del viaje. La duración del trayecto oscilaba entre menos de una hora y ocho horas.

Cercanía al infectado por SARS-CoV-2 y duración del viaje

Los resultados revelaron que para los pasajeros del tren sentados dentro de tres filas (a lo ancho) y cinco columnas (a lo largo) de un individuo infectado por SARS-CoV-2 (paciente índice), entre el cero y el 10% (10,3) contrajeron la enfermedad. La tasa media de transmisión de estos viajeros que mantenían un estrecho contacto con el infectado fue del 0,32%.

Solo el 0,075% de las personas que utilizaron un asiento que había estado ocupado antes por un infectado contrajeron la enfermedad

El tiempo de permanencia en la zona cercana al infectado también influyó a la hora de contagiarse. Así, la 'tasa de ataque' de cada asiento (número de pasajeros de un asiento determinado diagnosticados con COVID-19, dividido por el número total de pasajeros que viajaban en el mismo asiento) aumentó en un 0,15% por cada hora que una persona viajaba con un positivo de COVID-19. En el caso de las personas que ocupaban los asientos contiguos, esta tasa de aumento fue mayor, del 1,3% por hora. Sin embargo, solo el 0,075% de las personas que utilizaron un asiento que había estado ocupado antes por un infectado contrajeron la enfermedad.

Durante la pandemia se debería reducir la densidad de pasajeros en el transporte público y promover las medidas de higiene personal y el uso de mascarillas

La principal conclusión del trabajo es que debido a las 'tasas de ataque' que se estimaron para aquellos pasajeros situados en la misma fila que un infectado la distancia social que resultaría segura al viajar en un vagón de tren sería de más de un metro en el caso de trayectos de más de una hora de duración, mientras que al cabo de dos horas de contacto una distancia de menos de 2,5 metros podría resultar insuficiente para evitar la transmisión del virus.

Shengjie Lai, autor principal del trabajo, ha afirmado que sus hallazgos muestran que aunque el riesgo de transmisión del COVID-19 es superior en los trenes, el lugar donde se ubica el asiento en relación con el del individuo infectado y el tiempo que dura el viaje en su compañía son factores que pueden marcar una gran diferencia respecto a la probabilidad de contraer la infección.

Y añade que, de acuerdo a sus resultados, es importante que durante la pandemia se reduzca la densidad de pasajeros en el transporte público y se promuevan las medidas de higiene personal, el uso de mascarillas, e incluso los controles de temperatura antes de subir al tren.

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