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Día Mundial de la Obesidad: evitar el estigma del exceso de peso

Hay 650 millones de personas con obesidad en el mundo. Además de los riesgos para la salud a los que se exponen, deben lidiar con el estigma del exceso de peso en su entorno laboral, escolar o en los medios.
Escrito por: Natalia Castejón

10/10/2018

Día Mundial de la Obesidad: evitar el estigma del exceso de peso

En 2016, más de 1.900 millones de personas presentaban problemas de sobrepeso y 650 millones de obesidad, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas cifras que se acercan peligrosamente a las de la desnutrición en el planeta, que en 2017 se contabilizó en 821 millones de afectados. La OMS prevé que el 2030 esta epidemia podría afectar a la mitad de la humanidad.

La obesidad se define como un Índice de Masa Corporal (IMC) igual o superior a 30. Pero más allá de las cifras y los kilos, hablamos de un problema con numerosas aristas. Así, a las patologías derivadas de este grave problema de salud, como enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer, que hacen que cerca de 2,8 millones de personas fallezcan cada año, se suman los trastornos afectivos causados por el estigma del exceso de peso desde una gran parte de la sociedad y los medios hacia los afectados. Por ello, este año el Día Mundial de la Obesidad, que tiene lugar el 11 de octubre, se ha centrado en concienciar a la población sobre los dañinos efectos de este mal comportamiento global.

Según la OMS, en 2030 la obesidad podría afectar a la mitad de la población

Objetivo: reducir el estigma asociado a la obesidad

El estigma hacia las personas con obesidad o sobrepeso consiste en malas actitudes o comportamientos hacia los afectados por el hecho de tener esta enfermedad crónica. Entre las distinciones que se les hacen, según la Federación Mundial de la Obesidad, se encuentra la discriminación laboral –en cuanto a la contratación, la promoción, los salarios o los despidos– y la propia del entorno estudiantil, como los insultos, burlas o incluso el bullying.

Por todo ello, la Federación ha lanzado una serie de recomendaciones para reducir el estigma que padecen las personas con esta enfermedad, entre ellas se encuentra:

  • Apelar a los medios para que hagan un tratamiento de la obesidad justo, que no refuerce estereotipos inexactos y negativos sobre el exceso de peso, describiendo la obesidad de manera precisa e informativa.
  • Tratar y garantizar el trato con respeto a estudiantes y trabajadores con sobrepeso.
  • Tomar medidas para incrementar la conciencia frente a la discriminación por el peso.
  • Evitar utilizar etiquetas despectivas.
  • No referirse a las personas afectadas como obesos o personas obesas, sino como personas con obesidad.
  • Olvidarse de los estereotipos negativos hacia estos individuos.
  • Dejar de pensar que las personas con obesidad son culpables o no son capaces de controlar su apetito.
  • Las empresas deben garantizar el acceso a alimentos saludables en los puestos de trabajo, dejando a un lado las máquinas expendedoras de procesados.
  • Los gobiernos deben crear espacios verdes y transitables para fomentar la práctica de ejercicio físico.
  • Regular y mejorar la información de las etiquetas de los productos.

La obesidad en los niños españoles

Tal y como expone el I Estudio sobre la Situación Actual de la Obesidad y el Sobrepeso Infantil en España, nada más y nada menos que uno de cada tres niños españoles tiene sobrepeso. Son unos datos alarmantes que sitúan al país entre la lista con peores estadísticas del mundo.

Cerca de 2,8 millones de personas fallezcan cada año por problemas de salud derivados de la obesidad

Estos datos se deben en parte a que tres de cada cuatro niños no siguen la recomendación de tomar dos o tres piezas de verduras y hortalizas al día. Además, el sedentarismo es uno de los problemas más acusados en la infancia, como consecuencia del abuso de las tecnologías, y el no cumplimiento del periodo de sueño recomendado –entre 11 y 13 horas los niños preescolares y unas 10 u 11 los más mayores–, aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad en los más pequeños.

Para evitarlo, los padres deben dar ejemplo a sus hijos, informándoles sobre las propiedades de los alimentos, cómo llevar una dieta saludable y fomentando la práctica de ejercicio físico regular. También es importante generarles una conciencia sobre la vida sana que les ayudará a forjar unos buenos hábitos. Estas medidas podrían ayudar a reducir las cifras de la obesidad infantil y en general, la obesidad, la primera enfermedad crónica no transmisible que ha sido considerada como una epidemia global.

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