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Mantis religiosa
La mantis religiosa es agresiva con sus congéneres y practica el canibalismo, pero al carecer de veneno no resulta peligrosa para los humanos, por lo que puedes disfrutar de este peculiar insecto como mascota.

Alimentación e higiene de la mantis religiosa

Actualizado: 22 de noviembre de 2018

Las mantis religiosas tienen una alimentación basada en pequeños insectos invertebrados, como las polillas, mosquitos, hormigas, grillos o saltamontes. Este ejemplar puede acechar a sus presas durante horas sin moverse apenas, y gracias a su habilidad, rapidez, y gran visión, tiene tasas muy altas de éxito tras el ataque. Algunos estudios han llegado a la conclusión de que tienen una visión en tres dimensiones y se guían por el movimiento, elementos muy importantes y que hacen de ella una gran depredadora.

Si has optado por la opción de dejar a tu mantis libre en una planta de casa o en el jardín, deberás asegurarte de no pisarla y de que haya suficiente cantidad de insectos como para que pueda alimentarse, porque en caso contrario extenderá sus alas y se irá a buscar alimento en otra parte.

Si por el contrario has elegido tenerla en un terrario deberás comprar insectos vivos o muertos para darle de comer una vez cada dos o cuatro días.

Los expertos recomiendan que se introduzca comida viva en el terrario para que las mantis religiosas no pierdan su instinto de caza; sin embargo, se deberá estar atento para comprobar que lo consigue y evitar que pueda morir por inanición. Otra opción es darle los mismos insectos ya muertos, aunque en ese caso tendrás que acercárselos a las patas delanteras para que los coja, o no se los comerá.

Limpieza del hábitat de la mantis

Aunque la mantis religiosa no necesita grandes cuidados en cuanto a higiene se refiere, sí es necesario que dispongas de unos cinco minutos cada día para rociar agua y limpiar el terrario de los restos de comida y de los excrementos que van dejando, pues si no lo haces, los desperdicios pueden entorpecer el movimiento del insecto y provocarle incluso la muerte.

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