Consumir azúcar añadido duplica la producción de grasas

Demasiado azúcar es nocivo para la salud, pero un estudio apunta que incluso el consumo moderado de fructosa o sacarosa agregada duplica la producción de grasas en el hígado, vinculadas al desarrollo de diabetes o hígado graso.
Escrito por: Natalia Castejón

18/03/2021

Azúcar duplica la producción de grasas

Son muchos los estudios que se han centrado en cómo afecta el consumo abusivo de azúcar en el organismo, determinando que es nocivo y puede provocar importantes problemas de salud, sobre todo ligadas al sobrepeso y a la obesidad. Ahora una investigación realizada por la Universidad de Zúrich (UZH) y el Hospital Universitario de Zúrich (USZ) ha determinado que incluso las cantidades moderadas de azúcar añadido producen cambios en el metabolismo, que pueden acabar desencadenando enfermedades.

El estudio, que se ha publicado en el Journal of Hepatology, se ha realizado gracias a la participación de 94 hombres sanos que durante siete semanas tomaron una bebida al día que había sido endulzada con fructosa, glucosa o sacarosa (azúcar de mesa). Posteriormente, mediante trazadores, analizaron el efecto de las bebidas azucaradas en el metabolismo de los lípidos. Los resultados mostraron que tomar azúcar de manera regular, incluso en cantidades moderadas, duplicaba la creación de grasa en el hígado a corto y largo plazo.

La sacarosa solo aumentó un poco más las grasas en comparación con la fructosa, que se considera más sana, pues es el azucar natural de las frutas

“Ochenta gramos de azúcar al día, lo que equivale a aproximadamente 0,8 litros de un refresco normal, estimula la producción de grasa en el hígado. Y la producción de grasa hiperactiva continúa durante un período de tiempo más largo, incluso si no se consume más azúcar”, expone Philipp Gerber, autor principal del estudio.

La OMS recomienda menos de 25 gramos al día de azúcar

Concretamente, la producción de grasa en el hígado fue dos veces más alta en el grupo que había tomado fructosa que en el de glucosa o control. Esto se observó incluso 12 horas después de la última comida o consumo de azúcar. A los investigadores les sorprendió que la sacarosa, considerado como un azúcar nocivo, solo aumentó un poco más las grasas en comparación con la misma cantidad de fructosa, que se ha pensado que es más ‘saludable’, pues es la que tienen las frutas y vegetales.

Este aumento de la producción de grasa puede acabar propiciando el desarrollo de enfermedades como el hígado graso o la diabetes tipo 2, que pueden reducir la calidad de vida de la persona. Por todo ello, los investigadores recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de azúcar en adultos a menos de 50 gramos diarios, siendo mejor que esta cantidad no llegue a 25 gramos, unas tres cucharadas.

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