Dejar de fumar ayuda a mejorar la salud mental y a reducir la ansiedad

Un nuevo estudio ha encontrado evidencias de que dejar de fumar reduce los niveles de ansiedad y depresión y puede beneficiar a las personas que padecen trastornos mentales, pero también a las que no tienen problemas de salud mental.
Doctora rompiendo un cigarro frente a un paciente adicto al tabaco

02/06/2023

Dejar de fumar tiene muchos beneficios para la salud, tanto si hablamos del estado físico, como del bienestar emocional, y prueba de ello es que una nueva investigación ha demostrado que abandonar el hábito tabáquico puede reducir los niveles de ansiedad y depresión y mejorar la salud mental, tanto en las personas que padecen trastornos psiquiátricos, como en las que no tienen este tipo de problemas.

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El estudio ha sido dirigido por un equipo de investigadores del Departamento Nuffield de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de la Universidad de Oxford, que han utilizado datos de 4.260 adultos fumadores –el 55,4% de los cuales tenía antecedentes de enfermedad mental– que participaron en un ensayo clínico –Evaluating Adverse Events in a Global Smoking Cessation Study (EAGLES)– que se realizó en 140 centros de 16 países entre 2011 y 2015 para evaluar los cambios que se producían en la salud mental después de dejar de fumar.

El consumo de tabaco es la principal causa de enfermedades y muertes prevenibles a nivel mundial y casi la mitad de todos los fumadores fallecen debido a una enfermedad relacionada con el tabaquismo. Aunque muchos fumadores afirman que desean dejar de fumar continúan haciéndolo porque creen que les ayuda a aliviar el estrés y les proporciona beneficios psicológicos, ya que existe una percepción generalizada de que los cigarrillos tienen un efecto calmante.

“Lo que la gente percibe como los beneficios de fumar son los síntomas de abstinencia de los cigarrillos. Si bien fumar brinda un beneficio a corto plazo, fumar en sí mismo es la causa de los problemas”

En algunos casos, incluso los profesionales de salud mental no aconsejan a los pacientes con trastornos psiquiátricos que dejen de fumar porque temen que esto empeore su estado. Sin embargo, los resultados del estudio que se han publicado en JAMA Network Open han mostrado que la abstinencia de fumar entre las semanas nueve y 24 se asoció con significativas mejoras en las puntuaciones de ansiedad y depresión.

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Ayudar a las personas con trastornos mentales a dejar de fumar

“Usamos tres enfoques estadísticos para reducir la confusión, de modo que proporcionamos evidencia más sólida sobre los efectos de dejar de fumar en la salud mental. Dejar de fumar no empeorará y puede mejorar los resultados de salud mental”, ha explicado Min Gao, investigador del Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de Nuffield y coautor del estudio.

Según ha señalado Paul Aveyard, profesor de medicina conductual en el Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de Nuffield y otro de los autores del trabajo: “Muchas personas que fuman no pueden contemplar dejar de fumar. Saben que afecta su salud, pero sienten que necesitan cigarrillos para sobrellevar el estrés. Esto es lo que las personas experimentan todos los días cuando fuman: se sienten mejor después. Sin embargo, lo que la gente percibe como los beneficios de fumar son los síntomas de abstinencia de los cigarrillos. Si bien fumar brinda un beneficio a corto plazo, fumar en sí mismo es la causa de los problemas. Sin fumar, la salud mental mejora en promedio. Nuestro estudio se une a otros que muestran que cuando las personas dejan de fumar su salud mental mejora, mientras que aquellos que no dejan de fumar no mejoran”.

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Angela Wu, autora principal e investigadora del Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de Nuffield, Universidad de Oxford, ha declarado que, aunque las tasas de tabaquismo están disminuyen en el Reino Unido en la población general, esto no es así en el caso de las personas que sufren problemas de salud mental: “El número de personas fumadoras que también tienen una condición de salud mental se ha mantenido igual desde 1993 (aproximadamente 40%). Esperamos que nuestros resultados puedan ayudar a motivar a los responsables políticos y las partes interesadas a apoyar mejor el abandono del hábito de fumar en personas con problemas de salud mental”.

“Dejar de fumar no es fácil”, añade esta científica, “lo que sí sabemos es que es más probable que deje de fumar con éxito cuando recibe apoyo, ya sea farmacológica o conductualmente”. Wu comenta que existen numerosas intervenciones que pueden ayudar a abandonar el tabaco, como asesoramiento médico, terapia de reemplazo de nicotina –por ejemplo, parches, chicles y aerosoles)– e incluso probar con los cigarrillos electrónicos que no queman tabaco, que es el elemento más perjudicial de fumar cigarrillos, pero que pueden proporcionar nicotina.

Actualizado: 2 de junio de 2023

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