Terapia con células madre promueve la recuperación de ictus y demencia

Una terapia experimental de células madre logra reparar los daños cerebrales y mejorar la función de la memoria en ratones con condiciones que replican los accidentes cerebrovasculares y la demencia, con una sola inyección.
Escrito por: Eva Salabert

23/04/2021

Células madre revierten ictus y demencia

El origen de la demencia puede ser muy variado y se caracteriza por un conjunto de síntomas que incluyen problemas de memoria, atención, comunicación y coordinación. Las dos principales causas de demencia son el alzhéimer y los infartos en la materia blanca, pequeños derrames que se acumulan en las zonas de conexión del cerebro.

En la actualidad no existen tratamientos capaces de frenar la progresión de los infartos de la materia blanca o mejorar la limitada capacidad del cerebro para repararse a sí mismo después de que sucedan, pero un nuevo estudio ha identificado una terapia celular que puede parar los daños que causa la enfermedad de forma progresiva y estimular los procesos de reparación de los que dispone el cerebro.

Al activar este proceso de reparación no solo se limitó la progresión de los daños, sino que mejoró la formación de nuevas conexiones neuronales y se incrementó la producción de mielina

La investigación se ha publicado en Science Translational Medicine y ha sido realizada por científicos de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), que han comprobado que con una sola inyección de una terapia experimental con células madre es posible reparar los daños cerebrales y mejorar la función de la memoria en modelos de ratón que replican los ictus y la demencia de los seres humanos.

Células gliales que estimulan los procesos de reparación del cerebro

Las células que se emplean en esta terapia son un tipo especializado de células gliales, que son células que rodean y sirven de apoyo a las neuronas en el sistema nervioso central. El Dr. S. Thomas Carmichael, autor principal del estudio y director interno del Eli and Edythe Broad Center of Regenerative Medicine and Stem Cell Research en la UCLA, y sus colaboradores analizaron los efectos de la terapia con células gliales inyectándola en el cerebro de ratones que tenían daños cerebrales similares a los que se aprecian en humanos en las fases tempranas y medias de demencia.

“Tras la inyección, nuestra terapia celular se desplazó a las zonas dañadas del cerebro y secretó químicos denominados factores de crecimiento que estimulan a las células madre del cerebro para que inicien una acción de reparación”, ha dicho la Dra. Irene Llorente, primera autora del artículo y profesora de investigación adjunta en la David Geffen School of Medicine de la UCLA.

Al activar este proceso de reparación no solo se limitó la progresión de los daños, sino que mejoró la formación de nuevas conexiones neuronales y se incrementó la producción de mielina, una sustancia grasa que cubre y protege las conexiones. Los científicos encontraron también que incluso si eliminaban la células inyectadas unos pocos meses después de haber sido trasplantadas, la recuperación de los ratones no se veía afectada. Eso ocurre porque la terapia principalmente sirve como una llamada de atención para estimular los procesos de reparación propios del cerebro.

“Las terapias basadas en células gliales pueden algún día ayudar a combatir los daños en la materia blanca que sufren cada año muchos pacientes con ictus y demencia vascular”

Francesca Bosetti, directora de programa de los National Institutes of Health’s National Institute of Neurological Disorders and Stroke, que ha apoyado el estudio, ha señalado que “la comprensión del papel que desempeña la glia en la reparación de la materia blanca dañada es un área de investigación que es importantísimo que sea explorada”. Y que “estos resultados preliminares sugieren que las terapias basadas en células gliales pueden algún día ayudar a combatir los daños en la materia blanca que sufren cada año muchos pacientes con ictus y demencia vascular”.

Si se comprueba que esta terapia es segura y efectiva en ensayos clínicos con seres humanos, los investigadores prevén que se convierta en un producto disponible en la práctica clínica, lo que significa que las células podrían ser fabricadas en masa, congeladas y enviadas a los hospitales, donde podrían emplearse como una única terapia para la personas con signos tempranos de infartos en la materia blanca.

PUBLICIDAD