Sugieren que la aspirina es eficaz para tratar y prevenir las migrañas

Tomar dosis altas de aspirina podría ayudar a tratar una crisis de migraña, un dolor de cabeza agudo que puede llegar a ser incapacitante. Además, mantener la ingesta de una dosis baja cada día podría prevenirla.
Escrito por: Natalia Castejón

11/12/2019

Mujer tomando aspirina para la migraña

Un equipo de investigadores de la Florida Atlantic University’s Schmidt College of Medicine (EE.UU.) ha encontrado que los pacientes que sufren migraña podrían mitigarlas gracias a dosis altas de aspirina, e incluso prevenir las futuras crisis manteniendo la toma de una dosis baja de este medicamento cada día.

La investigación en la que se ha llegado a esta conclusión, publicada en The American Journal of Medicine, contiene 13 ensayos aleatorios para tratar la migraña en 4.222 pacientes y otro grupo de más de 10.000 personas que solían tener ataques recurrentes –que podían durar entre cuatro y 72 horas– y que analizaron si este medicamento podría prevenir las crisis.

Aspirina, una técnica eficaz y segura contra la migraña

Para demostrar la efectividad de la aspirina frente a la migraña, se le administró dosis elevadas de este medicamento –entre 900 y 1.300 mg o unas tres o cuatro tabletas– cuando los participantes comenzaron a tener síntomas, que hay que recordar que son dolores fuertes de cabeza que pueden cursar con vómitos, náuseas, fotofobia o extrema sensibilidad a los sonidos. Los resultados mostraron que esta técnica fue efectiva y segura.

La aspirina es un medicamento con pocos efectos secundarios, por lo que podría ser viable que se ingiera diariamente en dosis bajas para prevenir la migraña

Además, los investigadores establecieron una cantidad diaria de entre 81 y 325 mg de aspirina –entre una tableta o media– que debían tomar las personas del grupo de prevención. Después de un tiempo de estudio observaron que se habían reducido los casos de crisis de migraña en este colectivo, por lo que además de ayudar a tratarla también podría ser útil para prevenirla.

Charles Hennekens, uno de los autores del trabajo, ha expuesto que sus hallazgos son prometedores, ya que la aspirina es un medicamento barato en comparación con otros fármacos para la misma finalidad y lo más importante, con unas tasas muy bajas de efectos secundarios. Aun así, advierte de que debe ser un médico el que prescriba este uso y no debe sustituirse por el tratamiento actual.

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