Anticuerpos de pacientes de COVID-19 protegen contra el coronavirus

Anticuerpos aislados de pacientes con COVID-19 confieren una significativa protección contra la infección por coronavirus en animales, por lo que podrían usarse para prevenir el contagio del virus o tratar la enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

23/07/2020

Anticuerpos de pacientes de COVID-19 prodrían proteger contra el coronavirus

Un estudio realizado por científicos del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) ha comprobado que anticuerpos aislados de pacientes con COVID-19 tienen la capacidad de proporcionar una significativa protección contra la infección por SARS-CoV-2 en animales, por lo que si esto se confirma en nuevos estudios en otros animales y humanos podrían convertirse en una herramienta preventiva y terapéutica.

Los autores de la investigación, que se ha publicado en Nature, afirman que estos anticuerpos pueden ser producidos en grandes cantidades por las compañías farmacéuticas y se podrían emplear para prevenir el coronavirus, especialmente en el caso de los ancianos, y como tratamiento del COVID-19, sobre todo al comienzo de la infección.

El poder de los anticuerpos neutralizantes frente al SARS-CoV-2

Cuando el organismo humano combate una infección produce anticuerpos que se unen al patógeno con el objetivo de neutralizarlo y marcarlo para que sea destruido por las células del sistema inmunitario. Por ello, mientras se continúa investigando para desarrollar una vacuna, también se estudia el empleo de anticuerpos neutralizantes del coronavirus que han generado personas infectadas para tratar a otros pacientes o evitar que personas expuestas al SARS-CoV-2 se infecten.

Los pacientes con enfermedad grave que precisaron ventilación mecánica produjeron los anticuerpos neutralizantes más potentes

Una ventaja adicional del uso de los anticuerpos como terapia es que el tiempo necesario para el desarrollo del tratamiento y su aprobación generalmente es más corto que el de los fármacos convencionales. Además, según ha explicado David Ho, director científico del Centro de Investigación del SIDA Aaron Diamond y profesor de la Universidad de Columbia, disponen de una "colección de anticuerpos más potente y diversa, y que están listos para convertirse en tratamientos".

El grupo de investigadores liderado por Ho analizó numerosas muestras de sangre procedentes de pacientes con COVID-19 moderada y grave, y encontró que aunque muchos de los infectados con el SARS-CoV-2 producen significativas cantidades de anticuerpos, su calidad varía; en concreto, observaron que los pacientes con enfermedad grave que precisaron ventilación mecánica produjeron los anticuerpos neutralizantes más potentes.

Un cóctel de anticuerpos para combatir el coronavirus

La mayoría de los anticuerpos anticoronavirus se unen a la glucoproteína espiga de la superficie del virus. Algunos de los anticuerpos más potentes se dirigieron al dominio de unión al receptor (donde el patógeno se une a las células humanas), mientras que otros se dirigieron a la región N-terminal de la proteína espiga.

Un cóctel de diferentes anticuerpos que se dirijan a lugares diferentes en la espiga ayudará a evitar que el virus se haga resistente al tratamiento

Ho señala que sus hallazgos muestran cuáles son las zonas del pico viral más vulnerables, y que emplear un cóctel de diferentes anticuerpos que se dirijan a lugares diferentes en la espiga ayudará a evitar que el virus se haga resistente al tratamiento. Los anticuerpos, además podrían seguir siendo útiles aunque se encuentre una vacuna eficaz, ya que la vacuna podría no funcionar bien en algunos colectivos, como los ancianos, en cuyo caso los anticuerpos podrían ser la solución.

Los resultados del trabajo demuestran que las personas que desarrollan una enfermedad más grave tienen más probabilidades de que su respuesta de anticuerpos sea más duradera, pero hay que seguir investigando para comprobar cuánto tiempo durará la inmunidad adquirida frente al COVID-19.

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