OMS: todas las hipótesis sobre el origen del SARS-CoV-2 siguen abiertas

Un nuevo informe de la OMS concluye que lo más probable es que el coronavirus se originara en los murciélagos y saltara a otro animal que lo transmitió a los humanos, pero no encuentra este “eslabón perdido” y deja abiertas otras hipótesis.
Escrito por: Eva Salabert

31/03/2021

Coronavirus: aún se desconoce su origen

El nuevo informe sobre el posible origen del coronavirus SARS-CoV-2 que acaba de presentar la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que “es extremadamente improbable” que el patógeno se creara en un laboratorio, pero sigue sin despejar las principales incógnitas que planteaba el primer documento publicado tras la visita que un grupo de expertos elegidos por este organismo –virólogos, epidemiólogos, veterinarios y especialistas en seguridad alimentaria– hicieron a Wuhan el pasado mes de enero.

Tras la visita, la OMS concluyó que el huésped original del nuevo coronavirus era un animal de Wuhan, probablemente un murciélago, pero los expertos no lograron determinar cómo saltó a los humanos desde el mismo, ni cómo se introdujo en el mercado en el que se detectaron las primeras infecciones, aunque ya consideraban “improbable” que se hubiera creado en un laboratorio.

Según la OMS “la introducción a través de un animal huésped intermedio es una vía probable o muy probable, y la introducción a través de un incidente de laboratorio era una vía extremadamente improbable”

En las conclusiones del informe que ha presentado la OMS el 30 de marzo de 2021 “se considera que el derrame zoonótico directo (de animal a humano) es una vía posible a probable; se considera que la introducción a través de un animal huésped intermedio es una vía probable o muy probable; la introducción a través de productos de la cadena alimentaria (congelados) se considera una vía posible; se consideró que la introducción a través de un incidente de laboratorio era una vía extremadamente improbable".

Este nuevo documento ha sido elaborado por dos equipos de científicos: uno formado por 17 expertos de la OMS y otro formado por 17 expertos chinos. Ambos equipos, sin embargo, discrepan sobre un importante dato de la investigación, ya que en las entrevistas que han ofrecido por separado a distintos medios se observa que mientras que los científicos de la OMS aseguran que en el mercado de Huanan se comercializaba con animales silvestres vivos, los científicos chinos lo niegan rotundamente.

No se ha encontrado la fuente del coronavirus

Lo más relevante es que, a pesar de que ya ha transcurrido más de un año desde que se detectaran los primeros casos de COVID-19, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha declarado que “todas las hipótesis permanecen sobre la mesa. Todavía no hemos encontrado la fuente del virus y debemos seguir prestando atención”.

“Para comprender los primeros casos, los científicos se beneficiarían del acceso completo a los datos, incluidas las muestras biológicas de al menos septiembre de 2019”

Tedros ha explicado que “el informe presenta una revisión exhaustiva de los datos disponibles, lo que sugiere que hubo transmisión no reconocida en diciembre de 2019, y posiblemente antes. El equipo informa que el primer caso detectado tuvo un inicio de síntomas el 8 de diciembre de 2019. Pero para comprender los primeros casos, los científicos se beneficiarían del acceso completo a los datos, incluidas las muestras biológicas de al menos septiembre de 2019”.

Además, ha insinuado que China no ha facilitado el acceso a todos los datos a los expertos que la OMS envió al país: “En mis discusiones con el equipo, expresaron las dificultades que encontraron para acceder a los datos sin procesar. Espero que los estudios de colaboración futuros incluyan un intercambio de datos más completo y oportuno”.

Descartan la teoría del escape del virus de un laboratorio

Los expertos de la OMS han vuelto a descartar la teoría de que el SARS-CoV-2 saliera de un laboratorio. “Es extremadamente improbable”, indica el informe. “Tres laboratorios en Wuhan que trabajaban con coronavirus tenían niveles de bioseguridad de alta calidad bien administrados, y no hubo informes de enfermedades respiratorias compatibles entre el personal durante los meses anteriores. Tampoco habían dado positivo para el virus SARS-CoV-2 en el análisis de sangre posterior para detectar anticuerpos”

“La distancia evolutiva entre estos virus de murciélagos y el SARS-CoV-2 se estima en varias décadas, lo que sugiere un eslabón perdido”

Sin embargo, respecto a la “extremadamente improbable” hipótesis de la fuga de un laboratorio, el director de la OMS ha afirmado: “No creo que esta evaluación fuera lo suficientemente extensa. Se necesitarán más datos y estudios para llegar a conclusiones más sólidas”.

La posibilidad de que el virus se originara en los murciélagos y saltara a otro animal donde mutó de forma que le fuera posible transmitirse de humano a humano sigue siendo la teoría predominante, pero no se ha encontrado a ese huésped intermedio que facilitó la cadena de transmisión. “El pariente más cercano del virus que causa la COVID-19 se ha encontrado en murciélagos, que se sabe que son portadores. Pero la distancia evolutiva entre estos virus de murciélagos y el SARS-CoV-2 se estima en varias décadas, lo que sugiere un eslabón perdido”, señala el informe.

El mercado de Huanan: epicentro del SARS-CoV-2

En el mercado de Huanan se extiende por 50.000 metros cuadrados y allí fue donde se registraron los primeros casos de infección por SARS-CoV-2 en diciembre de 2019. En este lugar, junto a pescados y mariscos, se vendían animales silvestres vivos y muertos, tal como reconocieron los propios comerciantes en entrevistas concedidas a medios locales a principios de 2020.

“Los hallazgos sugieren que la circulación de SARS-CoV-2 precedió a la detección inicial de casos por varias semanas”

La procedencia de los animales era diversa: desde granjas en la montaña de la ciudad de Huangpi (situada a 40 kilometros de Wuhan), hasta granjas de las provincias de Yunnan, Guangxi y Guangdong, de donde son originarios los murciélagos de herradura, que son los parientes conocidos más cercanos del virus.

En el informe se indican los primeros casos positivos que se detectaron que estaban relacionados con el mercado, e incluso los productos que vendían los comerciantes que se infectaron. “Los hallazgos sugieren que la circulación de SARS-CoV-2 precedió a la detección inicial de casos por varias semanas. Algunas de las muestras positivas sospechosas se detectaron incluso antes que el primer caso en Wuhan, lo que sugiere la posibilidad de circulación perdida en otros países. Sin embargo, hasta ahora, la calidad de los estudios es limitada. No obstante, es importante investigar estos posibles eventos temprano”, explica el documento.

Y añade que “podría haber decenas de posibles especies de huéspedes de las que se sabe que podrían albergar nuevos coronavirus basados en este nuevo virus”. “El nuevo coronavirus podría recombinarse con otros en especies donde ya se habían observado estos virus, como la civeta, el murciélago de herradura, el pangolín, el erizo, el conejo, o el gato”.

Los expertos proponen que la investigación abarque otros países “especialmente el Sudeste Asiático, donde recientemente se habían encontrado coronavirus similares, incluidos Tailandia y Camboya”

Queda mucho trabajo por hacer para continuar la investigación ya que, como han anunciado los científicos de la OMS es necesario elaborar un preciso inventario de todos los animales que se vendían en el mercado de Huanan vivos o muertos –legal o ilegalmente–, y llevar a cabo pruebas generalizadas en sus granjas de visones, debido al descubrimiento de que el coronavirus se propagó entre visones y humanos en Europa.

Estos expertos también han propuesto que la investigación abarque otros países “Especialmente el Sudeste Asiático, donde recientemente se habían encontrado coronavirus similares, incluidos Tailandia y Camboya. Creo que es bastante factible que un animal haya cruzado la frontera”, ha afirmado el zoólogo Peter Daszak, que ha sido el principal interlocutor con el equipo de científicos chinos, que colidera el zoólogo Tong Yigang, profesor de la Universidad de Tecnología Química de Pekín, durante la redacción del informe.

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