No hay un tratamiento para el vitíligo que sea del todo satisfactorio para, aunque en lagunos pacientes se han conseguido algunos resultados bastante notables en los que se puede restaurar en parte el color de la piel afectada. El tratamiento siempre deberá ser específico para cada paciente, según su tipo de afección y la extensión y localización de las zonas de piel afectadas, así como la velocidad la que progresa la enfermedad. El dermatólogo será el especialista indicado para su elección. En cualquier caso el tratamiento no puede prevenir la pérdida continua de color de la piel o las recurrencias.

La piel despigmentada tiene mayor riesgo ser dañada por el sol, por lo que es importante poner en práctica una buena fotoprotección, ya sea con el uso de cremas solares o con la ropa adecuada para evitar quemaduras que puedan dar lugar a la formación de nuevas lesiones. Estas cremas solares, además de proteger la piel despigmentada, limitan el bronceado de la piel sana; de este modo se intenta conseguir un tono uniforme de piel que permita, en la medida de lo posible, ocultar las manchas.

En la misma línea existen otras técnicas de camuflaje como los autobronceadores o el maquillaje, que no son dañinos para la piel con vitíligo.

También ayudará al paciente mantener una dieta rica en frutas y vegetales, ya que estos contienen vitamina C, que funciona como un potente antioxidante y fotoprotector.

Tratamiento farmacológico para el vitíligo y despigmentación

En tratamiento tópico se usan corticoides potentes como el valerato de betametasona al 0,1% o clobetasol al 0,05%, valorando siempre los efectos secundarios que conllevan: osteoporosis, diabetes mellitus, candidiasis, y disfonía. Otros tratamientos tópicos combinan kellina, calcio y pseudocalatasa con rayos UVA y UVB, con resultados bastantes satisfactorios.

Además de los fármacos, existen terapias de luz para ayudar a restaurar el color o el tono de la piel, sin embarbo los resultados pueden ser impredecibles y tener efectos secundarios severos.

El tratamiento más efectivo para pacientes mayores de 10 años es el PUVA oral (fotoquimioterapia). Logra repigmentaciones hasta en un 40-50% de los casos. Consiste en la ingesta de psoralenos dos horas antes de la exposición a rayos UVA. Se realizan 2-3 sesiones por semana durante 6-18 meses. Con ello se estimula a los melanocitos que aún funcionen. Este tratamiento tiene una eficacia del 80%, aunque no hay buenos resultados en las lesiones de genitales, manos y pies. No se aconseja la PUVA oral en niños menores de 10 años. Los efectos adversos incluyen náuseas, molestias digestivas, sequedad y envejecimiento de la piel.

Tratamiento del vitíligo

La despigmentación tiene como objetivo unificar el color de la piel en pacientes con un vitíligo muy extenso o en los que fracasó el PUVA. Se realiza un blanqueado de la piel normal mediante cremas con monobenciléter de hidroquinona al 20% dos veces al día. Tarda dos o tres meses en iniciarse una respuesta a este tratamiento, y hasta 12 o más para completarlo. El resultado final es que toda la piel del enfermo se torna de un blanco tiza, similar al de las lesiones del vitíligo. Debe tenerse en cuenta que es un proceso irreversible, es decir, que una vez que se han conseguido resultados, la piel nunca vuelve a su estado normal. Existen también algunos efectos adversos como sequedad, picor, enrojecimiento e incluso dermatitis.

En el vitíligo facial se usa fenilalanina oral 45 minutos antes de la exposición solar.

En vitíligos estables se han empleado técnicas quirúrgicas. Se trasplantan melanocitos activos desde otras áreas del cuerpo del paciente. Esta técnica puede ser útil para manchas segmentarias.

El tratamiento de las enfermedades que pueden acompañar al vitíligo no influye en la evolución del trastorno en cuestión.

Creado: 9 de diciembre de 2010

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