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Dieta y nutrición
Food craving, el peligro de los antojos
El 'food craving' es ese deseo irresistible por consumir un alimento concreto que todos hemos experimentado alguna vez, pero que, si se repite con excesiva frecuencia, puede convertirse en un serio problema de salud.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

Causas del ‘food craving’

Causas del ‘food craving’

Es importante aclarar que las causas que provocan que una persona desarrolle ‘food craving’ se consideran todavía hipótesis, ya que no existen investigaciones suficientes que hayan determinado su origen. Es normal asociarlo con las ganas de tomar algo dulce o rico en hidratos de carbono.

“Una de las teorías que hay sobre este problema, tiene que ver con los bajos niveles de serotonina (neurotransmisor encargado de regular el sueño, el apetito y el estado de ánimo), relacionada también con la aparición de ansiedad y depresión. Se ha observado que cuando existe un déficit de serotonina se tiende a tener un impulso a comer alimentos que ayuden a segregar esa sustancia y normalicen la carencia”, aclara la psicoterapeuta de Paideia Integrativa. Entre la gran variedad de alimentos que consumimos, algunos de los que antes reponen nuestros niveles de serotonina, son los hidratos de carbono y los dulces, que nos hacen sentir mejor.

Esta pauta también está muy relacionada con el ciclo menstrual y el embarazo, es decir, cuando se producen importantes cambios hormonales en el cuerpo de la mujer. De ahí que a muchas mujeres les dé por tomar chocolate, helado o galletas cuando están ovulando, y que sea mayoritariamente el sexo femenino el que más presenta esta tendencia.

Aunque no solo los alimentos dulces generan este tipo de impulsos, también se han visto inclinaciones hacia los productos ricos en sal (patatas chips, aceitunas, queso curado, pasta, pizza…). “Es normal que el “food craving” aparezca en personas que están siguiendo una dieta muy restrictiva, deficitaria en nutrientes o en donde se ha suprimido el consumo de sal”, agrega Andrea Navarrete, psicoterapeuta sanitaria. Por este motivo precisamente las dietas saludables y controladas por expertos no están a favor de eliminar ningún tipo de alimento de la dieta, todo se puede tomar si se lleva un control y una moderación. “El problema es que si hace tiempo que no consumes un alimento, el cuerpo lo acabará demandando y se lo daremos de la peor manera posible: mediante el atracón”, explica Navarrete.

Hipótesis para explicar el ‘food craving’

Las principales hipótesis que pretenden explicar la aparición de ‘food craving’ son:

  • Bajos niveles de serotonina: cuando existe un déficit de esta sustancia crece el deseo de tomar determinadas viandas que aumenten sus niveles en el organismo.
  • Hacer una dieta restrictiva: el cuerpo acaba demandando los nutrientes que le faltan si estos no son aportados por la dieta. Es la sensación del “alimento prohibido” lo que incita a querer consumirlo en mayor medida.
  • Las necesidades del organismo: si a tu cuerpo le falta algo, un nutriente o una vitamina, es lógico que “te pida” consumir eso que necesita. Tiendes así a querer alimentos que puedan aportarte ese micronutriente que te falta.
  • El estrés: se ha comprobado que cuando tenemos niveles altos de estrés, necesitamos energía, y deseamos alimentos como los hidratos, que tienen la capacidad de suministrarla de forma más rápida. Se suele producir un círculo vicioso que consiste en que la ansiedad empuja a comer de forma compulsiva, lo que hace que nos sintamos culpables y que comamos de nuevo para aplacar ese sentimiento negativo. “El ritmo de vida actual no facilita que hagamos cinco comidas al día, que vayamos más pausados, que hagamos ejercicio, en definitiva, que tengamos tiempo para dedicarlo a nuestra vida personal”, se queja Navarrete.
  • Sentirse 'vacío': hay personas que se sienten vacías e intentan “llenar” ese vacío con la comida y con el placer que les supone comer (tanto en el plano físico como psicológico). Suelen ser personas que no están satisfechas con su vida, que tienen una autoestima baja, problemas de pareja… y que necesitan compensarlo de alguna manera. En esta situación es fácil engancharse a alimentos que producen placer, aunque sea momentáneo.
  • La sociedad actual: vivir en una sociedad de consumo puede propiciar el desarrollo de este tipo de afecciones. Estamos expuestos a numerosos estímulos que incitan a gastar, a comprar, a necesitar y desear determinados artículos. “Se promueve la resolución del placer inmediato “date un capricho”, “regálatelo”, pero de una manera muy superficial. No se potencia el cuidarse a uno mismo de verdad”, explica Navarrete. La comida antes era una necesidad, mientras que ahora estamos sobrealimentados, y a cada paso encontramos cafeterías, restaurantes, tiendas… “Además, en nuestro país comer es casi como una forma para sociabilizar. Muchos roles sociales giran en torno a la comida”, añade la experta.

Actualizado: 5 de Julio de 2017

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