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Dieta y nutrición
Pregorexia
La pregorexia o anorexia de la embarazada es un trastorno de la conducta alimentaria poco conocido todavía, pero cuyas consecuencias pueden llegar a ser muy graves tanto para la madre como para el feto.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Consecuencias de la pregorexia para la madre y el feto

Embarazada llora tumbada sobre un sofá

La pregorexía puede causar desnutrición tanto en la madre como en el feto.

La anorexia nerviosa en el embarazo puede ocasionar consecuencias negativas tanto para la madre como para el feto al no recibir los nutrientes necesarios para un correcto crecimiento y desarrollo.

Para la futura madre, las principales consecuencias que se pueden derivar de la pregorexia son:

  • Estado de desnutrición tanto a nivel calórico como de nutrientes necesarios en el correcto mantenimiento del organismo.
  • Disminución de la masa muscular al tener que utilizar el material estructural por naturaleza, que son las proteínas, como fuente energética.
  • Alteraciones de vitaminas y minerales, el organismo no recibe la cantidad necesaria de estos compuestos con el riesgo añadido de los problemas derivados del déficit de ellas.
  • Desequilibrio hídrico, las mujeres con este trastorno descuidan la ingesta de agua, lo que les provoca problemas como la deshidratación.
  • Alteraciones hormonales y enzimáticas.
  • Alteraciones de la regulación térmica corporal, uno de los síntomas de la desnutrición es la sensación de frío constante.
  • Irritabilidad y cambios de humor.
  • Problemas dermatológicos, por la falta de nutrientes y vitaminas
  • Alteraciones en la lactancia materna, pues la leche no tendrá el poder nutricional que requiere la alimentación del bebé.

Las consecuencias de la pregorexia para el feto también pueden ser muy serias e irreversibles, algunas de ellas son:

  • Alteraciones neurológicas que se dan por la falta de nutrientes provenientes de la madre que hace que no llegue el suficiente alimento al cerebro para que funcione y de desarrolle de manera correcta.
  • Posible existencia de malformaciones.
  • Retraso en el crecimiento y desarrollo fetal habituales para su tiempo de gestación.
  • Alteraciones respiratorias o digestivas, consecuencia de un desarrollo incompleto.
  • Más riesgo de obesidad, pues el metabolismo de los bebés se adapta a recibir pocos nutrientes, por lo que cuando nacen y crecen y tienen un mayor acceso a los alimentos su cuerpo no está acostumbrado y es más proclive a la obesidad. Es el conocido como fenotipo del gen ahorrador.
  • Muerte fetal, debido a los problemas derivados de la falta de nutrientes provenientes de la madre.

Actualizado: 19 de Marzo de 2018

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