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Ejercicio y deporte
La dieta del futbolista
En un deporte que levanta pasiones, donde 22 futbolistas se lo juegan todo en 90 minutos, la dieta cumple un papel vital. Conoce qué comen los jugadores antes, durante y después de los partidos de fútbol.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

La alimentación del futbolista en el Mundial de Brasil

Futbolista brasileño bebiendo zumo de fruta

La dieta del futbolista también exige adaptarse a la zona y temperatura donde se compita.

Cada cuatro años se celebra el Mundial de fútbol, uno de los eventos del deporte por antonomasia. Con mayor número de seguidores que cualquier otro y una pasión que no conoce barreras y se extiende por todos los rincones, en este evento se reúnen 32 selecciones nacionales de los cinco continentes para jugar al deporte rey y comprobar cuál es la mejor. Volver a casa luciendo una estrella más o una recién estrenada en la camiseta de la selección es la aspiración de todos los participantes.

Pero ya hablemos del Mundial, de una Liga local o incluso de una competición amateur, hay muchas variables que influyen en el resultado de un partido o en el rendimiento según van pasando los días: forma física, factor psicológico, climatología, unidad del equipo, etcétera. Por supuesto, en la forma física y el rendimiento en el campo tiene mucho que decir la alimentación de los jugadores. Pero esto no es cosa de 10 días de concentración antes de la ceremonia inaugural o del inicio de la Liga. Esto es un trabajo que exige una preparación mantenida durante toda la temporada previa.

Condicionantes de Brasil en la dieta del futbolista

Durante los meses de junio y julio, que es cuando se celebra el Mundial, en Brasil es invierno. Sin embargo no es un invierno muy duro o con temperaturas muy bajas. Este campeonato tiene lugar en 12 ciudades repartidas por todo el territorio brasileño. De norte a sur y de la costa al interior, las condiciones ambientales que los jugadores se van a encontrar difieren según el estadio en el que se celebre el encuentro. Así por ejemplo, en las ciudades de Puerto Alegre o Curitiba, situadas al sur del país, las temperaturas probablemente serán de las más bajas del campeonato y donde se note más el invierno. Quizás jugar aquí será más cómodo y el esfuerzo no supondrá tantas pérdidas nutritivas y recuperación posterior.

En las ciudades del interior como la capital Brasilia o Cuiabá, las temperaturas serán más suaves. Mientras que la ciudad de Manaos, situada en la zona amazónica, es una de las regiones más húmedas del continente lo que pueden notar y mucho los futbolistas. Además, el contraste de temperatura entre día y noche es el mayor de todo el país. En esta ciudad es especialmente importante la hora a la que se juegue el partido porque los grados pueden caer mucho durante la tarde. Siendo un auténtico infierno a primeras horas de la tarde debido al calor y la intensa humedad, que hace que las pérdidas de agua y electrolitos de los jugadores por el sudor se multipliquen.

En ciudades como Río de Janeiro, Salvador o Fortaleza las temperaturas alcanzadas no suelen ser tan elevadas, pero el problema de estas zonas costeras es el alto grado de humedad del ambiente que provoca una sensación de bochorno. Aquí también es fundamental la reposición electrolítica mantenida de los participantes en las contiendas.

Actualizado: 3 de Diciembre de 2016

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