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Diástasis abdominal
La diástasis abdominal es una disfunción del tejido conectivo del abdomen ocasionada por la separación de los rectos. Aunque es difícil recuperar la situación inicial, el abdomen puede mejorar con el tratamiento adecuado.

Cómo identificar si tenemos diástasis abdominal y cómo prevenirla

Actualizado: 21 de enero de 2020

Más allá de un problema estético, que se manifiesta con un vientre flácido y aumentado en tamaño, la diástasis abdominal –relativamente habitual en el posparto– es un problema de tipo fisiológico ya que puede provocar disfunciones de nuestro suelo pélvico. Unas disfunciones que van desde la incontinencia urinaria o el dolor pélvico a una deficiente estabilidad, dolores de espalda o problemas de tipo digestivo. Para muchas personas, practicar deporte, un simple estornudo o un esfuerzo extra se convierten en un imposible cuando la diástasis de rectos llega a sus vidas.

¿Cómo se diagnostica la diástasis abdominal? Habitualmente, es el fisioterapeuta el profesional adecuado para confirmar la existencia o no de esta disfunción, y, por supuesto, quien va a pautar el tratamiento individualizado más adecuado. Si sospechamos padecer diástasis de rectos, Violeta González, fisioterapeuta experta en suelo pélvico, nos explica que podemos realizar un sencillo test previo en casa: “Tumbándonos boca arriba sobre una superficie que no sea demasiado blanda, con las rodillas en flexión y las plantas de los pies apoyadas cerca de los glúteos, ponemos las yemas de los dedos en el abdomen junto encima del ombligo. A continuación hacemos un abdominal tradicional y con las yemas de los dedos palpamos los rectos abdominales. Si entre estos dos músculos existe una separación de más de dos dedos es probable que exista una diástasis abdominal”.

Desde hace poco más de una década, algunos fisioterapeutas utilizan la ecografía funcional para analizar en profundidad el estado de la musculatura del suelo pélvico. Se trata de una técnica no invasiva y sin efectos secundarios, que les permite obtener un diagnóstico más exacto pero también poder valorar la eficacia de los ejercicios o técnicas que han realizado en el paciente.

Cómo podemos prevenir la diástasis abdominal

Para no llegar hasta aquí, la diástasis de rectos puede evitarse si cuidamos y activamos de manera adecuada el abdomen. Según Violenta González, al contrario de lo que solemos pensar, hacer abdominales clásicos no va a ayudarnos a mejorar ni a evitar una diástasis de rectos. Explica a Webconsultas que para cuidar y fortalecer correctamente nuestro abdomen debemos hacerlo trabajando nuestro músculo transverso abdominal, otro de los músculos de la pared abdominal y cuyas fibras musculares siguen la misma dirección que un cinturón. “Activando el transverso, reducimos el perímetro de nuestro abdomen y estrechamos la cintura, lo que nos ayuda a gestionar mejor las cargas y a proteger nuestra espalda y nuestro abdomen. Además, el transverso abdominal actúa de forma sinérgica con nuestro suelo pélvico y utilizarlo de la forma adecuada nos ayuda a prevenir problemas como la incontinencia o los prolapsos”.

La experta insiste en que si no sabemos activar correctamente nuestra musculatura abdominal, lo ideal es consultar a un fisioterapeuta para que nos enseñe a hacerlo.

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