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Mascotas
Pastor alemán
El pastor alemán se caracteriza por un físico robusto y resistente, y por un temperamento bondadoso y leal. Bien educado puede ser un gran protector, y un fiel compañero en el hogar o en el trabajo. Conoce qué cuidados requiere.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Salud y reproducción del pastor alemán

Pastor alemán con su cachorro

Los pastores alemanes suelen vivir entre 10 y 15 años.

La esperanza de vida del pastor alemán se sitúa entre los 10 y los 15 años. Además de una correcta alimentación, es muy importante la realización de ejercicio físico a diario, ya sea a través de largos paseos por la calle o el campo o de ejercicios en un espacio amplio. Mantener un buen ritmo de actividad en este sentido va a contribuir inevitablemente a que, además de buen estado físico, el can disfrute de un buen estado mental.

En cuanto a enfermedades frecuentes y predispuestas por la raza, el veterinario Daniel Adeva señala, entre otras, la dermatosis crónica, la queratitis superficial, el síndrome de dilatación-torsión de estómago, arritmia ventricular hereditaria, lumbartrosis, enfermedad lumbo-sacra y las conocidas displasias de articulaciones. Son estas últimas las más conocidas entre los amantes del pastor alemán y viene a definirse como un mal ajuste entre las distintas partes que conforman una articulación; y que deriva lógicamente en una artrosis.

Según Adeva, la displasia articular en el pastor alemán tiene un origen multifactorial, pero básicamente es un problema genético influenciado y potenciado por factores externos. “Todas las razas grandes tienen un crecimiento muy rápido (el pastor alemán alcanza su talla adulta entre los 12-15 meses) y esto predispone a que las partes óseas articulares puede que no crezcan de forma paralela produciéndose ese mal ajuste o que exista cierta laxitud articular que también lleva a un mal ajuste. Por tanto, la displasia se produce durante la fase de crecimiento en altura del perro, y si favorezco la velocidad de crecimiento favorezco también la displasia”.

En este sentido, los criadores, asevera Adeva, “cometen el error de administrar dietas alimenticias que favorecen ese crecimiento y se equivocan completamente, porque el perro alcanzará la talla adulta que su genética le marque, es decir, que no será más grande por dar esa alimentación, lo que si que hacen es conseguirla antes de tiempo acelerando el proceso biológico natural”. Por otra parte, señala el veterinario, que algunos criadores o cuidadores someten al animal desde muy joven a un excesivo ejercicio para mantenerlo en forma y en condiciones de poder competir. Esto hace que los animales fuercen mucho unas articulaciones que son inmaduras y que se están formando.

La salud del pastor alemán
Las displasias de articulaciones son uno de los problemas que pueden llevar a nuestro perro al veterinario.

¿Nos asegura comprar un pastor alemán de pura raza que no sufra de esta dolencia? Desde la experiencia de Danie Adeva, no, ya que el origen de la displasia es genético y no puede eliminarse completamente: “Los clubs que controlan la crían de la raza de pastor alemán sólo autorizan a criar con los ejemplares que cumplan una serie de requisitos: obtener unas calificaciones mínimas en exposiciones monográficas (lo que garantiza el estándar anatómico eliminando para la cría animales con defectos anatómicos), tener una escuela de trabajo (asegura su carácter y utilidad) y estar exento de displasia de cadera y codos (aunque la displasia puede darse en todas las articulaciones, éstas son las más frecuentes)”.

Si una persona compra un pastor alemán de padres controlados y autorizados para la cría por estas instituciones, lógicamente, argumenta Adeva, “la garantía de su calidad es innegable, pero hay que aclarar que, aunque la probabilidad de padecer displasia es menor, no es cierto que no exista, por que el origen es genético y no podemos eliminarlo”.

Reproducción del pastor alemán

En cuanto a la vida sexual del pastor alemán, la hembra alcanza la pubertad, y tiene su primer celo, entre el sexto y séptimo mes de vida, y, por tanto, a partir de ese momento se considera que es fértil. En cuanto a que sea fértil, Adeva apuntualiza que esto no significa que pueda empezar a tener descendencia, ya que considera que antes es necesario que se desarrolle física y psicológicamente, por lo que debe hacer cumplido como mínimo los dos años de edad.

El celo tiene una duración de dos semanas y se manifiesta en forma de un ligero sangrado, más necesidad de orinar e, incluso, cierto nerviosismo. Tras la monta, el período de gestación de una perra de esta raza es variable, pero, por lo general, podemos situarlo en torno a los dos meses (60-65 días). Durante el embarazo, la perra no debe dejar de hacer ejercicio, aunque éste pueda adaptarse a su nueva situación, pero no debe evitarse. También debe seguir recibiendo una alimentación adecuada y los cuidados y controles habituales.

Transcurrido el tiempo de gestación, la hembra de pastor alemán parirá en torno entre seis y ocho cachorros, que necesitarán de su madre a lo largo de las siguientes semanas para su correcto desarrollo físico y social.

Actualizado: 27 de Marzo de 2018

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