Pomsky, un husky en miniatura
El pomsky es una raza de perro nueva –apenas tiene unos ocho años–, que destaca por su belleza: la exuberante de un husky y la más tierna de un pomerania, las dos razas cruzadas para crearle. Conoce sus características.

Salud y reproducción del pomsky

Actualizado: 7 de septiembre de 2020

Hay que tener claro que no hay datos concretos que puedan englobar a todos los pomskys porque estamos ante una raza muy nueva de perro. En general, y por lo que se ha observado hasta el momento, se trata de animales bastante sanos, sin problemas graves destacables por el momento. Podrían heredar patologías comunes de las razas de las que provienen como la displasia de cadera por parte del husky, por ejemplo.

Son necesarias, como siempre, revisiones periódicas en su centro veterinario con el objetivo de prevenir patologías importantes, así como de mantener la cartilla de vacunación al día. Ojo también al estado de la dentadura: la limpieza periódica puede ser importante para mantener una buena salud bucodental.

El pomsky, como el resto de razas, necesitará una alimentación saludable, el descanso adecuado, ejercicio físico medio–alto, y toneladas de cariño. Sobre esos cuatro pilares de salud se asienta la salud de cualquier perro –incluso de cualquier humano–, y su garantía supone quizás una mayor esperanza de vida pero, sobre todo, unos años de vida mucho mejores. No se trata de vivir más, sino de vivir mejor los años.

Reproducción del pomsky

La vida sexual del pomsky no es muy distinta a la de otras razas de perro. Alrededor del medio año de vida, la hembra tiene su primer celo. Será entonces cuando se la pueda considerar fértil, pero no será hasta que cumpla al menos los tres o cuatro años (coincidiendo con el tercer celo) cuando podrá tener su primera camada. En el caso de los machos, su madurez sexual llega alrededor de los nueve meses, momento desde el cual tendrá capacidad de fecundar.

Pomsky

En el momento de la gestación, que dura poco más de tres meses, la hembra no requiere otro tipo de alimentación ni una mayor cantidad de ejercicio o cuidados específicos. Después, parirá uno o varios cachorros –hasta cuatro–, y podrá hacerlo por ella misma sin ayuda externa en la mayoría de las ocasiones. Los cachorros no deben separarse de su madre durante los primeros meses, no solo para asegurar una alimentación óptima, sino también porque es con la madre y los hermanos con quienes comienza el proceso de socialización.

Creado: 18 de octubre de 2019

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