Descubren cómo el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina

El ejercicio físico mejora la sensibilidad a la insulina porque los músculos liberan microRNA que facilitan la tarea de la insulina, según los resultados de un estudio que pueden ayudar a tratar el síndrome metabólico y la diabetes.
Escrito por: Eva Salabert

14/12/2020

el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina

La práctica de ejercicio físico causa un impacto beneficioso sobre el metabolismo a través de un mecanismo por el que los músculos liberan ciertos microRNAs, que son transportados en pequeñas vesículas (exosomas) y permiten que en el hígado se module la expresión de determinados genes que mejoran la sensibilidad a la insulina, según concluye un estudio realizado por científicos del CIBERDEM y del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS).

Los microRNAs son pequeñas moléculas que tienen la capacidad de regular la expresión de los genes. Casi todas las células pueden secretarlos, y se distribuyen por el organismo a través de la sangre en el interior de los exosomas, unas pequeñas nanovesículas capaces de transportarlos que se han revelado como un sistema potencialmente muy relevante para la comunicación intercelular.

“El estudio proporciona una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico”

Varias patologías, incluyendo las enfermedades metabólicas, están relacionadas con los cambios en el perfil de los microRNAs circulantes en la sangre, y por ello pueden servir como biomarcadores para mejorar el diagnóstico de las enfermedades y hacer un seguimiento de la respuesta a los tratamientos. Los hallazgos de esta investigación, que se ha publicado en PNAS, pueden contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos para la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico.

Un mecanismo de comunicación entre el músculo y el hígado

Los autores del estudio administraron exosomas de ratones entrenados a ratones sedentarios y observaron que los últimos eran capaces de modular la expresión de ciertos genes en el hígado, lo que mejoró la sensibilidad a la insulina de los animales tratados.

Según han explicado los investigadores “el estudio revela un mecanismo de comunicación entre diferentes órganos, en este caso músculo e hígado, poco explorado hasta la fecha, y proporciona una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico”. Y también han señalado que “esta nueva vía resulta de particular interés para aquellos pacientes de avanzada edad o con problemas de fragilidad física que les impida hacer esfuerzos intensivos”.

El estudio ha sido coordinado por Anna Novials, jefa del equipo Patogenia y Prevención de la Diabetes del IDIBAPS y jefa de grupo del CIBERDEM. El primer autor del estudio es Carlos Castaño, investigador pre-doctoral del grupo, y la última autora del trabajo es Marcelina Párrizas, investigadora del equipo del IDIBAPS /CIBERDEM. También han participado los investigadores del CIBERDEM y del CSIC Mercedes Mirasierra y Mario Vallejo.

Fuente: Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERDEM)

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