Revelan cómo protege el ejercicio contra el impacto del envejecimiento

Descubren que el ejercicio físico protege de efectos negativos del envejecimiento, como la diabetes, gracias a la enzima NOX-4, lo que permitirá crear fármacos para promover su actividad y mejorar la salud metabólica.
Escrito por: Eva Salabert

17/12/2021

Ejercicio protege del envejecimiento

La incidencia de la diabetes tipo 2 se incrementa con la edad, debido sobre todo a que a medida que cumplimos años se deteriora la capacidad del organismo para responder a la insulina, lo que se conoce como resistencia a la insulina, y una de las causas de este trastorno es el sedentarismo, mientras que practicar ejercicio físico tiene beneficios para la salud.

Ahora, un grupo de investigadores del Instituto de Descubrimiento de Biomedicina de la Universidad de Monash (BDI), en Australia, ha descubierto que la clave por la que el ejercicio físico mejora la capacidad de respuesta a la insulina y promueve la salud metabólica se encuentra en una enzima denominada NOX 4, un hallazgo que puede ayudar a crear nuevos medicamentos que protejan contra las consecuencias que tiene el envejecimiento sobre la salud metabólica, incluido el desarrollo de diabetes tipo 2.

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Prevenir la resistencia a la insulina y la diabetes

La investigación, que se ha publicado en Science Advances, mostró que las reducciones en la generación de especies reactivas de oxígeno (ROS) del músculo esquelético durante el envejecimiento son fundamentales para desarrollar resistencia a la insulina. El profesor Tony Tiganis, que ha dirigido el trabajo, explica que el músculo esquelético produce ROS constantemente y esto se incrementa durante la práctica de ejercicio. “Las ROS inducidas por el ejercicio generan respuestas adaptativas que son parte integral de los efectos del ejercicio que promueven la salud”, afirma.

Potenciar la actividad de “NOX4 con fármacos podría mejorar aspectos clave del envejecimiento, incluido el desarrollo de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2”

Los científicos comprobaron en ratones que el NOX4 aumenta en el músculo esquelético tras el ejercicio, y que esto conduce a un incremento de ROS que provoca respuestas adaptativas que protegen a estos animales del desarrollo de resistencia a la insulina, que se habría producido a causa del envejecimiento o de la obesidad inducida por la dieta. Demostraron, además, que los niveles de NOX4 en el músculo esquelético están directamente vinculados a la disminución de la sensibilidad a la insulina asociada con la edad.

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“En este estudio hemos demostrado, en modelos animales, que la abundancia de NOX 4 en el músculo esquelético disminuye con el envejecimiento y que esto conduce a una reducción de la sensibilidad a la insulina”, ha señalado el profesor Tiganis, que añade: “Desencadenar la activación de los mecanismos adaptativos orquestados por NOX4 con fármacos podría mejorar aspectos clave del envejecimiento, incluido el desarrollo de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2”. “Uno de estos compuestos se encuentra de forma natural, por ejemplo, en las verduras crucíferas, como el brócoli o la coliflor, aunque la cantidad necesaria para los efectos antienvejecimiento puede ser superior a la que muchos estarían dispuestos a consumir”.

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Actualizado: 17 de diciembre de 2021

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