La estimulación cerebral reduce los déficits de la dislexia

Administrar estimulación transcraneal por corriente alterna (tACS) sobre la corteza auditiva izquierda de adultos con dislexia mejora su proceso fonológico y su comprensión lectora, según un estudio de la Universidad de Ginebra.
Escrito por: Eva Salabert

10/09/2020

Concepto de estimulación cerebral para reducir los déficits de la dislexia

Restaurar el ritmo normal de la actividad neural mediante la estimulación eléctrica no invasiva del cerebro alivia los déficits en el procesamiento de los sonidos y mejora la comprensión lectora en los adultos con dislexia, según revela un nuevo estudio realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Ginebra liderados por Silvia Marchesotti y Anne-Lise Giraud, que se ha publicado en PLOS Biology.

La dislexia es un trastorno que interfiere en el aprendizaje de la lectura que afecta hasta a un 10% de la población, y que hace que estas personas tengan dificultades para comprender los textos escritos durante toda su vida. Aunque se han identificado varias posibles causas de dislexia, la más reconocida es un déficit fonológico, es decir, la dificultad para procesar los sonidos del lenguaje.

Los efectos beneficiosos de la estimulación transcraneal sobre el proceso fonológico fueron más intensos en los individuos con peores habilidades lectoras

Este déficit fonológico presente en la dislexia se asocia con cambios en los patrones rítmicos o repetitivos de la actividad neural, específicamente las oscilaciones denominadas gamma baja (30Hz), en una zona del cerebro llamada corteza auditiva izquierda. Pero en estudios previos no ha sido establecida una relación causal entre estas oscilaciones y la habilidad para procesar fonemas.

Mejoras en el proceso fonológico y la comprensión lectora

Para resolver esta cuestión los investigadores administraron estimulación transcraneal por corriente alterna (tACS) sobre la corteza auditiva izquierda de 15 adultos con dislexia y 15 individuos que leían con fluidez durante un periodo de 20 minutos. Esta intervención mejoró de inmediato el proceso fonológico y la comprensión lectora en el grupo de disléxicos, específicamente cuando se empleó estimulación a 30 Hz (pero a 60 Hz).

Curiosamente, los efectos beneficiosos sobre el proceso fonológico fueron más intensos en aquellos individuos que tenían peores habilidades lectoras, mientras que en aquellos que eran muy buenos lectores se observó un efecto ligeramente desestabilizador. Según los autores del trabajo, los resultados demostraron por primera vez el papel causal desempeñado por la actividad de las oscilaciones gamma bajas en el proceso fonémico. Los hallazgos pueden abrir una nueva vía para desarrollar terapias de intervención no invasivas que ayuden a normalizar la función oscilatoria en la corteza auditiva y mejorar el procesamiento fonológico en los individuos con dislexia.

La Dra. Marchesotti afirma que el nuevo objetivo del equipo es investigar si normalizar las funciones oscilatorias en niños pequeños podría tener efectos a largo plazo en la organización del sistema de lectura, además de explorar formas incluso menos invasivas de corregir esta actividad oscilatoria usando, por ejemplo, técnicas de neurofeedback.

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