La saliva se infecta con el coronavirus y favorece su propagación

Hallan evidencias de que el SARS-CoV-2 infecta células de la boca y de que la saliva tiene un papel en la transmisión del virus, lo que ayudaría a explicar ciertos síntomas del COVID-19 como la pérdida del gusto y la boca seca.
Escrito por: Eva Salabert

26/03/2021

La saliva se infecta con el coronavirus

Se sabe que las vías respiratorias superiores y los pulmones son las principales zonas afectadas por la infección por coronavirus, pero hay signos que indican que el virus puede infectar células de otras partes del cuerpo, como las de la nariz, el intestino, los vasos sanguíneos, los riñones. Ahora, un nuevo estudio ha encontrado evidencia de que el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, también infecta las células de la boca, en concreto, las células de las glándulas salivales. Esta capacidad del nuevo coronavirus para infectar esta área del organismo podría ayudar a explicar algunos síntomas que experimentan los pacientes con COVID-19, problemas orales como la pérdida del gusto o la boca seca y ardiente.

La nueva investigación ha sido realizada por un grupo internacional liderado por científicos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el Wellcome Sanger Institute de Cambridge y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y sus hallazgos, que se han publicado en Nature Medicine, apuntan a la posibilidad de que la boca desempeñe un papel importante en la transmisión del coronavirus a los pulmones o al sistema digestivo, a través de la saliva cargada de virus procedentes de las células orales infectadas. Una mejor comprensión de la intervención de la boca en este proceso puede orientar hacia estrategias que disminuyan la transmisión viral dentro y fuera del cuerpo.

La boca tendría un papel clave en la transmisión del coronavirus a los pulmones o al sistema digestivo, a través de la saliva cargada de virus procedentes de las células orales infectadas

Los investigadores ya sabían que la saliva de los pacientes con COVID-19 podía contener elevados niveles de SARS-CoV-2, y los estudios sugieren que los test de saliva son casi tan fiables como los que emplean un hisopo nasal para diagnosticar la infección, pero no se comprendía por completo de dónde procedía el virus presente en la saliva.

En los pacientes con COVID que tienen síntomas respiratorios es posible que el virus de la saliva proceda en parte del flujo nasal o de los esputos expulsados desde los pulmones, pero según Blake M. Warner, jefe del National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR), que ha dirigido el estudio, eso no explica cómo aparece el virus en la saliva de personas que no presentan dichos síntomas respiratorios, y afirma que “basándose en los datos de sus laboratorios sospechaban que al menos algunos de los virus en la saliva podrían venir de tejidos infectados en la propia boca”.

Células de las glándulas salivares facilitan la entrada del SARS-CoV-2

Para evaluar esta posibilidad estudiaron tejidos orales de personas sanas para identificar las zonas de la boca susceptibles a la infección por coronavirus. Las células vulnerables contenían instrucciones de ARN para crear 'proteínas de entrada' que el virus necesita para introducirse en las células. Encontraron ARN para dos de estas proteínas de entrada claves, conocidas como receptor ACE2 y enzima TMPRSS2, en ciertas células de las glándulas salivares y en tejidos que recubren la cavidad oral.

En una pequeña porción de glándulas salivares y gingivales el ARN para ambas proteínas estaba expresado en las mismas células, lo que indicaba una vulnerabilidad incrementada porque se cree que el virus necesita ambas proteínas de entrada para acceder a las células. Buscaron entonces evidencias de la infección en muestras de tejido oral de pacientes con COVID-19.

Incluso las personas con COVID-19 sin síntomas podrían transmitir la infección por SARS-CoV-2 a otros a través de la saliva

En las muestras recogidas en el NIH de pacientes fallecidos, el SARS-CoV-2 estaba presente en alrededor de la mitad de las glándulas salivares examinadas. En los tejidos de las glándulas salivares de uno de los fallecidos, así como en las de un paciente con COVID-19 grave, detectaron secuencias específicas de ARN viral que indicaron que las células estuvieron haciendo nuevas copias del virus, lo que reforzaba la evidencia de infección oral.

Para determinar si el virus en la saliva era infeccioso, los investigadores expusieron la saliva de ocho personas con COVID-19 asintomática a células sanas cultivadas en el laboratorio. La saliva de dos de los voluntarios produjo la infección de las células sanas, planteando la posibilidad de que incluso las personas sin síntomas puedan transmitir la infección por SARS-CoV-2 a otros a través de la saliva.

“Al tragar la saliva infectada, o inhalar pequeñas partículas de la misma, es posible que el SARS-CoV-2 se introduzca más profundamente en nuestras gargantas, pulmones, o intestinos”

Finalmente, para examinar la relación entre los síntomas orales y la presencia del virus en la saliva, el equipo recogió saliva de un grupo separado de 35 voluntarios del NIH con COVID leve o asintomático. De las 27 personas sintomáticas, aquellas que tenían virus en su saliva eran más propensas a referir pérdida del gusto y olfato, lo que sugiere que la infección oral serla la base de los síntomas orales del COVID-19.

Los investigadores dicen que, tomados en conjunto, los hallazgos del estudio sugieren que la boca, a través células orales infectadas, desempeña un papel mayor de lo que se pensaba en la infección por SARS-CoV-2. Kevin M. Byrd, otro de los autores del trabajo ha afirmado que creen que “al tragar la saliva infectada, o inhalar pequeñas partículas de la misma, es posible que el SARS-CoV-2 se introduzca más profundamente en nuestras gargantas, nuestros pulmones, o incluso nuestros intestinos”.

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