Los anticuerpos se mantienen o aumentan a los 7 meses de pasar COVID

Los niveles de anticuerpos IgG generados frente al SARS-CoV-2 permanecen estables o incluso aumentan a los siete meses de la infección, y tener anticuerpos contra coronavirus del catarro también podría proteger contra el COVID.
Escrito por: Eva Salabert

09/08/2021

Anticuerpos protegen 7 meses tras COVID

Conocer la intensidad y duración de la inmunidad que genera el organismo para combatir la infección por SARS-CoV-2 resulta fundamental en la lucha contra la pandemia por COVID-19. Diversos estudios han llegado a diferentes conclusiones respecto a cuánto duraban los anticuerpos que producía el sistema inmune humano para defenderse del coronavirus, señalando algunos que esta protección podría durar solo dos o tres meses, mientras que otros afirmaban lo contrario, es decir, que los anticuerpos contra el virus permanecían más de tres meses.

Un nuevo estudio denominado SEROCOV apoya la hipotesis de este último, ya que muestra que los niveles de anticuerpos IgG frente a la proteína spike del SARS-CoV-2 permanecen estables, o incluso aumentan, siete meses después de haber pasado el COVID, y aporta también evidencias de que la presencia de anticuerpos contra los coronavirus responsables del resfriado común pueden proporcionar protección contra el COVID-19.

“En el 75% de las personas se vio incluso un aumento de anticuerpos IgG anti-Spike a partir de los cinco meses, sin ninguna evidencia de que hubieran estado reexpuestas al virus”

Este trabajo es un estudio de seguimiento en una cohorte de personal sanitario que ha sido coordinado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), y ha contado con la colaboración de los departamentos de Salud Laboral, Medicina Preventiva y Salud Internacional del Hospital Clínic de Barcelona. Los resultados se han publicado en Nature Communications.

Los anticuerpos neutralizantes permanecieron estables

Los investigadores, liderados por Carlota Dobaño, investigadora de ISGlobal, hicieron un seguimiento a una cohorte de trabajadoras y trabajadores sanitarios del Hospital Clínic desde el comienzo de la pandemia para estudiar los niveles de diversos tipos de anticuerpos dirigidos contra diferentes antígenos del coronavirus a lo largo del tiempo. Según Dobaño: “Se trata del primer estudio en evaluar la respuesta de anticuerpos frente a un panel tan amplio de antígenos del SARS-CoV-2 a lo largo de siete meses”.

Los hallazgos del estudio también sugieren que los coronavirus del resfriado común (HCoV) podrían conferir una protección cruzada frente al COVID-19

Analizaron muestras de sangre de 578 participantes que se habían tomado en cuatro momentos diferentes entre los meses de marzo y octubre de 2020. A partir de una misma muestra de sangre y empleando la tecnología Luminex midieron el nivel y tipo de anticuerpos IgA, IgM o IgG frente a seis antígenos diferentes del SARS-CoV-2, así como la presencia de anticuerpos contra los cuatro coronavirus que causan el resfriado común.

Los resultados del estudio mostraron que la gran mayoría de las infecciones en el personal sanitario se produjo durante la primera ola, ya que el porcentaje de individuos con anticuerpos frente a SARS-CoV-2 subió poco entre marzo y octubre –del 13,5% al 16,4%). A excepción de los anticuerpos IgM y de los IgG contra la nucleocápside del coronavirus, los demás anticuerpos de tipo IgG (incluyendo los anticuerpos neutralizantes) permanecieron estables a lo largo del tiempo, lo que confirma los hallazgos de otras investigaciones recientes.

“De manera sorprendente, en el 75% de las personas se vio incluso un aumento de anticuerpos IgG anti-Spike a partir de los cinco meses, sin ninguna evidencia de que hubieran estado re-expuestas al virus”, ha destacado Gemma Moncunill, coautora senior del trabajo. No se confirmaron reinfecciones en la cohorte.

Anticuerpos contra el catarro pueden proteger frente al COVID

Los hallazgos del estudio también sugieren que los coronavirus del resfriado común (HCoV) podrían conferir una protección cruzada frente al COVID-19, ya que las personas que se infectaron por SARS-CoV-2 presentaban niveles más bajos de anticuerpos contra HCoV, mientras que los pacientes infectados asintomáticos tenían niveles más elevados de IgG e IgA anti-HCoV que aquellos que experimentaron síntomas de COVID.

“Aunque la protección cruzada por inmunidad preexistente a los coronavirus del resfriado común aún no se ha confirmado, podría ayudar a explicar la susceptibilidad tan diferente de la población a la enfermedad” señala Dobaño.

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