Los virus del Zika y del dengue te hacen atractivo para los mosquitos

Los virus del Zika y del dengue alteran el olor de las personas a las que infectan y hacen que su piel emita una sustancia que las vuelve más atractivas a los mosquitos, que las pican, y mantienen la transmisión viral cuando pican a otros.
Escrito por: Eva Salabert

04/07/2022

Virus te hacen atractivo a los mosquitos

Algunas personas son mucho más propensas a que les piquen los mosquitos que otras, y entre los factores que nos hacen más o menos susceptibles a sus picaduras está el olor corporal. Ahora, un nuevo estudio lo confirma, ya que ha revelado que cuando una persona está infectada con el virus del Zika o el del dengue desprende un olor más atractivo para los mosquitos y, por tanto, tiene más probabilidades de que la piquen y contagien después la infección a un nuevo individuo cuando le muerdan.

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El virus del Zika y del dengue se propagan entre la población a través de la picadura de cierto tipo de mosquitos –los Aedes aegypti– que actúan como vectores de la enfermedad, es decir, que son portadores del virus y se lo transmiten a una persona al picarla. Cuando una persona está enferma su olor corporal puede cambiar, sobre todo si padece una infección. Por ejemplo, los pacientes con COVID-19 emiten una mezcla de moléculas característica que pueden detectar los perros, y también los parásitos que causan la malaria alteran el olor de los huéspedes humanos de forma que este resulta irresistible para los mosquitos.

En la nueva investigación se ha descubierto que los virus del Zika y el dengue modifican el olor de los ratones y los humanos infectados por ellos y que este olor atrae a los mosquitos, que pican al huésped y beben su sangre infectada, convirtiéndose así en portadores que llevan el virus a la siguiente persona a la que pican.

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Virus que necesitan infecciones continuas para propagarse

Cada año se detectan más de 50 millones de casos de dengue en el mundo y alrededor de 20.000 personas mueren por su causa –la mayoría niños–, según el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Los síntomas del zika no suelen ser graves en adultos, pero es peligroso para las embarazadas porque puede provocar defectos graves en los fetos, como microcefalia.

“¡El virus puede manipular el microbioma de la piel de los huéspedes para atraer más mosquitos y propagarse más rápido!”

La fiebre amarilla, la encefalitis japonesa y el virus del Nilo Occidental también pertenecen a esta familia de virus, que necesitan provocar infecciones continuas en huéspedes animales y mosquitos para propagarse. Si falta cualquier elemento de la cadena de transmisión, si todos los huéspedes susceptibles eliminan el virus, o si son eliminados todos los mosquitos, el virus desaparece.

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Así ocurrió, por ejemplo, en 1973 durante el brote de fiebre amarilla en Filadelfia, ya que las heladas de otoño mataron a los mosquitos locales y acabaron con el brote. En las zonas con climas tropicales, en las que no se producen heladas, siempre hay mosquitos, por lo que solo es necesario que uno pique a un animal huésped infectado por el virus para que este pueda propagarse.

Alterar el olor corporal para aumentar la transmisión viral

Partiendo de la premisa de que los virus del Zika y del dengue podrían estar manipulando de alguna manera a los huéspedes para atraer a los mosquitos como estrategia para aumentar la transmisión viral, un equipo de científicos formado por investigadores de UConn Health, la Universidad Tsinghua en Beijing, el Instituto de Enfermedades Infecciosas en Shenzhen, el Hospital Ruili de Medicina China y Medicina Dai, el Laboratorio de Enfermedades por Virus de Animales Tropicales y Subtropicales de Yunnan y el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades realizó un estudio para comprobarlo.

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Los investigadores probaron si los mosquitos mostraban preferencia por los ratones infectados y observaron que cuando se les permitió elegir entre ratones sanos o enfermos de dengue, los insectos se sentían más atraídos por los roedores infectados con dengue. Analizaron entonces las moléculas que desprendía la piel de ratones infectados y sanos, identificaron varias moléculas que eran más habituales en los animales enfermos, e hicieron algunas pruebas con ellas.

Al aplicarlas tanto a ratones sanos como a las manos de personas voluntarias descubrieron que una molécula odorífera denominada acetofenona resultaba especialmente atractiva para los mosquitos. Encontraron que ocurría lo mismo con las moléculas odoríferas procedentes de la piel de humanos con dengue, y que estos individuos eran más atractivos para los mosquitos y producían más acetofenona.

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Ciertas bacterias Bacillus que crecen en la piel humana (y de ratón) producen acetofenona. Normalmente, la piel humana elabora un péptido antimicrobiano que controla las poblaciones de bacilos, pero cuando los ratones están infectados con dengue y Zika, no generan tanto péptido antimicrobiano y el bacilo crece más rápido.

“¡El virus puede manipular el microbioma de la piel de los huéspedes para atraer más mosquitos y propagarse más rápido!” ha resaltado Penghua Wang, inmunólogo de UConn Health y uno de los autores del estudio. Estos hallazgos, que se han publicado en la revista Cell, podrían explicar el porqué los virus de los mosquitos logran persistir durante tanto tiempo.

Wang y sus coautores también probaron un agente preventivo potencial y administraron a los ratones con dengue un tipo de derivado de la vitamina A, la isotretinoína, conocida por aumentar la producción del péptido antimicrobiano de la piel. Los ratones tratados con isotretinoína produjeron menos acetofenona, y esto disminuyó su atractivo para los mosquitos y redujo potencialmente el riesgo de infectar a otros con el virus.

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Este experto ha anunciado que el próximo paso es analizar más pacientes humanos con dengue y zika para constatar si el vínculo hallado entre el olor de la piel y el microbioma se da en condiciones del mundo real, y ver si la isotretinoína reduce la producción de acetofenona en humanos enfermos tal como ocurre en los ratones infectados. Además, según ha afirmado Gong Cheng, de la Universidad de Tsinghua, los hallazgos sugieren “una nueva vía” para combatir estas enfermedades al reducir el atractivo humano para los mosquitos; por ello, él y sus colegas están probando ahora una nueva estrategia que consiste en administrar isotretinoína o compuestos relacionados a pacientes con dengue.

Actualizado: 4 de julio de 2022

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