23 de mayo de 2012
Los folatos son un tipo de vitamina B (B9, en concreto) que sólo podemos obtener a través de la dieta o, en su defecto, en compuestos fabricados artificialmente, en cuyo caso se denomina ácido fólico o ácido folínico. Esta vitamina es necesaria para el desarrollo normal del cuerpo humano, ya que está involucrada en la producción del material genético (ADN y ARN) y participa en numerosas funciones corporales (como la formación de glóbulos rojos, por ejemplo). Además, los folatos contribuyen a mantener las funciones del tracto intestinal, ayudan a prevenir ciertos tipos de anemia e incluso algunos tipos de cáncer (colon, mamas, etcétera).
Si quieres saber de dónde puedes obtenerlos toma nota: en los alimentos están presentes en los vegetales de hoja verde (acelgas, espinacas, lechuga, coles de Bruselas, brócoli o espárragos), en las frutas (cítricos en general y plátanos y melones), legumbres, leche, huevos, frutos secos, carne (especialmente hígado y riñones) y cereales integrales.
El ácido fólico y el ácido folínico, más activos que los naturales, se elaboran de forma artificial y se encuentran en forma de suplementos vitamínicos o añadidos a ciertos alimentos (en Estados Unidos se agrega desde 1998 a todos los productos de grano, como la harina, aunque no toda la comunidad médica está de acuerdo con esta medida, que no se ha extendido a Europa).
ESPECIAL
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Fuente: ‘Fertility and Sterility'