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Cómo evitar infecciones en el embarazo
El sistema inmune se debilita durante el embarazo, y contraer una infección puede resultar muy perjudicial, tanto para ti, como para tu bebé. Por ello, te aconsejamos extremar las precauciones para evitarlo.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Las defensas en el embarazo

Cómo evitar infecciones en el embarazo
Ciertas enfermedades pueden ser transmitidas de la madre al hijo durante el período intrauterino.

Actualizado: 04 de Noviembre de 2019

El cuerpo de la mujer sufre muchísimos cambios durante la etapa del embarazo. Se va preparando para poder gestar, sin problemas, el feto, pero esto también tiene algún inconveniente para la futura mamá. El sistema inmune se debilita durante el embarazo, por lo que debe extremar las precauciones para evitar infecciones que pueden ser muy perjudiciales no sólo para ella, sino también para el bebé.

Hay ciertas enfermedades que, durante el período intrauterino, pueden ser transmitidas de la madre al hijo. Por este motivo, es necesario ser muy cuidadoso en esta etapa, puesto que las infecciones en el embarazo pueden llegar a provocar problemas cardíacos en el bebé, malformaciones, retraso mental, bajo peso en los recién nacidos, partos prematuros, etcétera. Las infecciones más comunes durante el embarazo son:

  • Estreptococos del grupo B

    Estreptococos del grupo B

    Estas bacterias pueden habitar la vagina y el recto de las mujeres sanas, sin embargo, pueden transmitirse al bebé y causarle daños como meningitis o neumonía.

  • Vaginosis bacteriana

    Vaginosis bacteriana

    Las duchas vaginales, los aseos públicos o las relaciones sexuales sin protección pueden provocar esta infección que puede causar un parto prematuro, un bajo peso del bebé al nacer o incluso aumentar el riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica en la madre, que puede derivar en una futura infertilidad.

  • VIH

    VIH

    Si la madre tiene este virus puede transmitírselo al feto durante el embarazo, por ello, es importante que se tomen precauciones durante la practica sexual en el embarazo y en caso de que la madre ya fuera portadora antes de la gestación se debe seguir un tratamiento farmacológico para evitar que se desarrolle en el bebé. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que las madres con VIH que toman medicamentos antirretrovirales hasta el sexto mes de lactancia pueden reducir de un 9,5% a un 5,4% el riesgo de transmisión del virus.

  • Otras enfermedades de transmisión sexual

    Otras enfermedades de transmisión sexual

    La gonorrea, la sífilis, el herpes genital o la clamidia también pueden transmitirse al bebé por la placenta o por el contacto con las partes íntimas de la mujer durante el proceso del parto vaginal, causándoles conjuntivitis, parto pretérmino, llagas en la piel o rotura prematura de las membranas. Además, en el caso del herpes genital se puede transmitir al bebé la encefalitis herpética, una grave infección cerebral potencialmente mortal.

  • Varicela

    Varicela

    Esta infección puede aparecer si no se ha pasado durante la infancia y sus efectos pueden ser el aborto espontáneo, lesiones en los ojos del bebé, como ceguera, en las extremidades o discapacidad intelectual.

  • Toxoplasmosis

    Toxoplasmosis

    Es quizás una de las que más preocupan a las mujeres. Esta infección protozoaria se puede adquirir por el consumo de carnes crudas, como por ejemplo el jamón serrano, o por el contacto con las heces de animales como los gatos. Es posible que cause graves defectos congénitos, nacimiento prematuro e incluso la muerte del bebé.

  • Rubeola

    Rubéola

    Causada por virus de la familia de los togavirus, esta infección puede transmitirse al bebé durante la gestación, provocando que desarrolle cataratas, pérdida de audición, defectos congénitos en el corazón y retraso en el desarrollo.

  • Listeriosis

    Listeriosis

    La Listeria monocytogenes se puede encontrar en diversos sitios, como en el agua fresca y las aguas residuales, los animales domésticos, el suelo o la vegetación. Es peligrosa durante el embarazo pues aumenta el riesgo de aborto, parto prematuro o el nacimiento del bebé sin vida.

  • Infecciones urinarias

    Infecciones urinarias

    Se detectan infecciones urinarias en el 2-8% de las mujeres embarazadas, y se deben a que los uréteres están más relajados y se mueven menos. Este tipo de problema incrementa la probabilidad de tener una ruptura prematura de las membranas que rodean al feto y de dar a luz de manera prematura.

En este sentido, los cuidados prenatales son fundamentales para evitar posibles complicaciones. Aunque será el ginecólogo el que determine las pruebas médicas necesarias, por ejemplo un simple análisis de sangre puede determinar si la mujer ya ha pasado infecciones como la varicela o la rubéola o ha sido vacunada contra ellas.

Igualmente, el médico analizará la sangre para determinar si la mujer sufre algunas de las infecciones anteriores, y si el resultado es positivo, el embarazo deberá seguir unas vías especiales para tratar de evitar que el feto desarrolle estas enfermedades.

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