PUBLICIDAD

Bebés y niños
Vigilabebés
En el mercado hay una gran variedad de dispositivos vigilabebés y de recursos para controlar el bienestar de tu hijo, algunos muy sofisticados. Estos consejos te ayudarán a elegir el más adecuado para ti.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Consejos para la compra del vigilabebés

Consejos para la compra del vigilabebés

Antes de adquirir el vigilabebés debes tener en cuenta algunos factores, como el alcance del dispositivo, que dependerá del tamaño de tu casa.

Cuando vayas a adquirir el vigilabebés encontrarás una amplia oferta, tanto en diseño como en prestaciones, por lo que la elección puede complicarse. Lo primero que debes tener claro es que la sofisticación no tiene por qué ser sinónimo de un manejo difícil (en cuanto a instalación, interfaz, contraseñas, etcétera), y que muchas veces los más caros no son los mejores. Te damos algunos consejos para que sepas qué es lo fundamental y en qué detalles fijarte según tus necesidades:

Tipo de tecnología: los vigilabebés pueden ser analógicos o digitales. Los primeros tienen más interferencias (aunque a más canales, menos interferencias), mientras que la tecnología digital (DECT) ofrece una conexión más segura y evita esas interferencias, pero es un tanto controvertida. Según algunos estudios, las radiaciones electromagnéticas que emiten estos dispositivos podrían ser perjudiciales para el bebé, aunque no se han establecido los niveles de peligrosidad.

Al comprar el equipo comprobaremos que cumple con la normativa europea de seguridad en general, pero en cuanto a la emisión de ondas no hay una regulación legal clara. Sin embargo, ya hay muchos modelos que intentan paliar esto y ofrecen baja radiación.

Encendido automático: hay vigilabebés que están constantemente encendidos mientras que otros, a través de unos sensores, se activan con el sonido o movimiento (cuando el bebé se despierta o empieza a llorar, por ejemplo). Para ahorrar en su funcionamiento, y también para evitar esas radiaciones constantes, es aconsejable elegir los modelos con esta prestación.

Alcance: debemos tener claro el uso que le vamos a dar y el alcance que necesitamos (según lo grande que sea nuestra casa), ya que suelen ir desde los 100 a los 400 metros, en el interior. Hay modelos que tienen una alarma que se activa cuando nos salimos de la zona de cobertura.

Opciones de alimentación: los vigilabebés pueden ir alimentados por corriente, o funcionar con batería o con pilas. Optaremos por modelos que ofrezcan mayor autonomía (evidentemente duran menos los de vídeo que de los de audio), los que tengan un indicador de carga y de batería baja, y los que estén equipados con el modo 'ahorro de energía', para optimizar su vida útil. También hay dispositivos con un avisador en caso de que se interrumpa la comunicación.

Cámaras y pantallas: una buena opción es elegir cámaras que giran hasta 360º y que tienen zoom, para poder ver a tu bebé esté donde esté y más de cerca. ¿Y si hacemos fotos o grabamos las imágenes? Plantéate si realmente necesitas estas prestaciones.

En cuanto a las pantallas, las hay en blanco y negro y en color, aunque lo que más abunda son los monitores LCD que suelen ir ganando en tamaño (la media está en 3 pulgadas, pero incluso llegan hasta las 8, a modo de marco digital), y algunos ofrecen visión panorámica e imagen en alta definición. Muchos equipos se pueden conectar a una televisión o a un ordenador, y también  mediante WiFi a nuestro teléfono móvil, que hará las veces de monitor.

Visión nocturna por infrarrojos: es una prestación (que en muchos modelos se activa de forma automática) muy útil, porque permite ver al bebé en la oscuridad. Y es que cuando está durmiendo, a oscuras o con poca luz, es cuando más se le suele vigilar.

Otros extras: la mayoría de los modelos ofrecen algunos extras como luces tenues de compañía, sensor de temperatura y de humedad, melodías para tranquilizar al bebé, alarmas para recordar las tomas de la lactancia, o detalles como una función para localizar la unidad receptora cuando no sepas dónde la dejaste, o una pinza para sujetarla a un cinturón y llevarla siempre contigo (existe algún modelo en el que la unidad receptora es un reloj de pulsera). Pueden parecer detalles insignificantes pero resultan útiles y no suelen incrementar mucho el precio.

Otros modelos van más allá e incluyen sensores que registran los movimientos del pequeño durante el sueño y activan una alarma al detectar que no respira con normalidad, lo que podría evitar el temido síndrome de muerte súbita del lactante.

Actualizado: 26 de Abril de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

PUBLICIDAD

Salud en cifras

x10
se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

PUBLICIDAD