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West Highland white terrier (westie) 
El West Highland white terrier, conocido como westie, es un perro sociable y equilibrado que puede convertirse en el mejor compañero de juegos para tus hijos. Descubre si es la mascota ideal para tu hogar y qué cuidados necesita.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Salud y reproducción del westie

Salud y reproducción del westie

Entre las enfermedades importantes que un ejemplar de la raza West Highland white terrier puede llegar a padecer encontramos algunos problemas mandibulares hereditarios, la temida leucodistrofia de células globoides (que afecta al sistema nervioso), las cataratas y la luxación de rodillas. Sin embargo, estamos en general ante una raza que goza de buena salud, y a la que si se le ofrecen los cuidados adecuados tendrá más papeletas para gozar de una vida saludable y longeva.

Insiste Tomás Familiar Morán, criador experto en westies, en que la raza es un poco delicada para los cambios bruscos de dietas o excesos de comida, pero cree que esto puede ocurrir sin ser un problema que caracterice especialmente a la raza. Añade que algunos ejemplares pueden tener algún problema de piel, y que si el perro no hace ejercicio tiende a engordar. Basta con cuidar el manto del animal a través del cepillado habitual y evitando el baño excesivo, además del empleo de productos adecuados cuando este se lleve a cabo, y de la realización de ejercicio moderado, para prevenir ambos problemas.

Reproducción del westie

No hay grandes diferencias en la vida sexual del westie con respecto a otras razas de perro. La hembra tiene su primer celo alrededor del medio año de vida, momento a partir del cual se considera que es fértil. Sin embargo, no es recomendable que quede embarazada hasta al menos su tercer período de celo, y que no tenga más de cuatro años para su primera camada.

Westie

Durante la gestación no es necesario un cambio en la dieta. Tampoco aumentar el ejercicio. El embarazo dura en torno a nueve semanas, antes de las cuales es recomendable tener todo preparado para el parto. La hembra westie debe disponer de un espacio confortable y seguro en el que pueda parir a sus cachorros; un cesto con unas sábanas o telas viejas puede ser de su agrado.

Un ambiente con luz tenue y silencioso facilitará el proceso de parto; un proceso que puede durar horas, y tras el cual dará a luz a una camada de hasta seis cachorros, que no podrán ser separados de su madre hasta al menos los dos primeros meses de vida. Las razones se hallan no sólo en lo relacionado con la alimentación, ya que la leche materna es el único alimento óptimo y específicamente indicado para su desarrollo, sino también para lograr una socialización adecuada.

Actualizado: 8 de Noviembre de 2018

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