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El 71% de los cocainómanos sufre un trastorno cardiaco

Un nuevo estudio, en el que se han empleado técnicas de imagen para estudiar el corazón, revela que hasta el 71% de los adictos a la cocaína sufren algún tipo de trastorno cardiaco a pesar de no presentar síntomas.
Mujer preparando unas 'rayas' de cocaina

La adicción a la cocaína provoca alteraciones cardiacas.

18 de Junio de 2014

Los resultados de un nuevo estudio revelan que hasta el 71% de los adictos a la cocaína sufren algún tipo de trastorno cardiaco a pesar de no presentar síntomas, y que entre los problemas más frecuentes se encuentran la dilatación y disfunción contráctil de ventrículo izquierdo y derecho, la hipertrofia del ventrículo izquierdo y focos de fibrosis local.

La investigación, que se ha publicado en Journal of Cardiovascular Magnetic Resonance, y ha sido realizada por centros valencianos y la Unidad de cardiorresonancia del Royal Brompton Hospital de Londres en Reino Unido, ha confirmado que el consumo de cocaína implica una afectación cardiovascular a largo plazo, incluso en el caso de personas asintomáticas.

Los investigadores realizaron una cardiorresonancia magnética con estudio morfológico y funcional del corazón y la aorta, y que también permitía detectar la inflamación o fibrosis focal del miocardio, a 94 personas adictas a la cocaína, 81 de las cuales eran varones. Las técnicas de imagen cardiaca permitieron confirmar que el 71% de estas personas tenía alguna alteración que afectaba a su corazón.

El estudio ha confirmado que el consumo de cocaína implica una afectación cardiovascular a largo plazo, incluso en el caso de personas asintomáticas

Hasta ahora la mayoría de los estudios para determinar la afectación cardiaca en cocainómanos se habían realizado con pacientes que presentaban síntomas, o con aquellos que habían sufrido un infarto de miocardio o insuficiencia cardiaca, o se investigaba el posible consumo de cocaína en personas con una patología cardiaca determinada.

La Dra. Alicia Maceira, una de la autoras de la investigación, explica que su trabajo demuestra que un alto porcentaje de los adictos a la cocaína tienen alguna alteración cardiovascular, y que sería aconsejable realizar un estudio cardiológico a estos individuos aunque no presentasen síntomas.

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