PUBLICIDAD

Asocian el autismo con altos niveles de estrógenos en el útero materno

Investigadores encuentran un vínculo entre la exposición del bebé a elevados niveles de estrógenos (hormonas femeninas) en el útero durante el embarazo y mayores probabilidades de que desarrolle autismo.
Escrito por: Eva Salabert

30/07/2019

Niño autismta

En 2015 un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge y el State Serum Institute de Dinamarca midieron los niveles de cuatro hormonas esteroideas (incluidas dos conocidas como andrógenos) presentes en el líquido amniótico del útero y descubrieron que eran más elevados en los fetos varones que más tarde desarrollaron autismo.

Estos andrógenos se producen de media en mayor cantidad en los fetos masculinos que en los femeninos, y esto podría ayudar a explicar por qué los trastornos del espectro autista (TEA) son más frecuentes en los varones. Se sabe que estas hormonas se encargan de masculinizar ciertas partes del cerebro durante el desarrollo y afectan a las conexiones entre las células cerebrales.

Los estrógenos prenatales tienen efectos sobre el crecimiento del cerebro y también sobre su masculinización en mucho mamíferos.

Estos mismos investigadores acaban de realizar un nuevo estudio, que se ha publicado en Molecular Psychiatry, en el que han establecido una asociación entre la exposición a elevados niveles de estrógenos (hormonas sexuales femeninas) en el útero materno y un aumento de las probabilidades de desarrollar autismo.

Los estrógenos influyen en el desarrollo del cerebro del feto

Esta vez, los científicos midieron la concentración de cuatro tipo de estrógenos en muestras de líquido amniótico procedentes del Danish Biobank –donde se recopilan muestras amnióticas de alrededor de 100 000 embarazos–, y comprobaron que los niveles de estas cuatro hormonas sexuales esteroideas eran significativamente más elevados en promedio en el líquido amniótico de los 98 fetos que más tarde fueron diagnosticados con autismo, que en los 177 fetos que no presentaron el trastorno.

De hecho, los elevados niveles prenatales de estrógenos fueron incluso más fiables para predecir las probabilidades de autismo de lo que habían sido los altos niveles de andrógenos prenatales (como la testosterona). Al contrario de la creencia popular que asocia los estrógenos a la feminización, los estrógenos prenatales tienen efectos sobre el crecimiento del cerebro y también sobre su masculinización en mucho mamíferos.

Los hallazgos revelan que andrógenos y estrógenos influyen en la masculinización del cerebro del feto, y que si sus niveles son muy elevados pueden originar disfunciones. También avalan la hipótesis de que un incremento de las hormonas sexuales esteroideas podría ser una de las causas del autismo, como ha explicado el profesor Simon Baron-Cohen, director del Autism Research Centre de la Universidad de Cambridge y director del trabajo, que añade que está demostrado que la genética es una causa probada de autismo y que estas hormonas probablemente interactúan con los factores genéticos e influyen en el cerebro fetal durante su desarrollo.

Los autores de este estudio quieren continuar investigando para averiguar cuál es el origen del exceso de estrógenos –la madre, el bebé o la placenta–, como interactúan estas hormonas durante el embarazo, y cómo afectan al desarrollo del feto, y si esto depende de si es niño o niña. El hecho de que el autismo sea tres veces más frecuente en los varones implica a los mecanismos de diferenciación sexual, por lo que creen que se debe profundizar en el estudio hormonal durante la gestación.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD