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Adornos de Navidad, evita peligros a tu mascota

En diciembre engalanamos nuestras casas para recibir la Navidad; sin embargo, hay que tener mucho cuidado con esta decoración, ya que algunos adornos pueden poner en riesgo la salud de nuestras mascotas.
Perro mordiendo adornos de Navidad

Es normal que las luces o los colores brillantes llamen la atención de nuestros perros o gatos, y pueden lanzarse a por ellos para pasar un buen rato.

27 de Diciembre de 2016

Muchas personas esperan con ilusión que lleguen las Navidades para poder adornar su casa para la ocasión. Sin embargo, a la hora de hacerlo hay que prestar mucha atención a dónde y qué ponemos como decoración navideña, pues muchos de los componentes de los objetos típicos de estas fechas pueden ser peligrosos para la salud de nuestros animales de compañía.

Es normal que las luces o los colores brillantes llamen la atención de nuestros perros o gatos, por lo que muchos lo verán como un juego y se lanzarán a por ellos para pasar un buen rato. Lo mejor para evitar problemas es dedicar tiempo a la educación animal desde pequeños, y especialmente enseñarles a que no se deben morder o tocar cosas como el árbol de Navidad, las luces o las velas, pero esto no siempre resulta tan sencillo. Por ello, hemos hecho una recopilación de las medidas de precaución que deberás adoptar si quieres pasar unas Navidades con la casa decorada y sin sobresaltos.

Los adornos de Navidad son muy atractivos para las mascotas y se debe tener cuidado con ellos, pues si los ingieren pueden producirles quemaduras, heridas, o incluso la asfixia

Objetos navideños peligrosos para las mascotas

Los animales suelen ser muy curiosos; no hay nada que se les escape. Por ello, hay que prestar especial atención a todos los objetos que van a engalanar la casa, pues lo que parece inofensivo puede hacer mucho daño a tu mascota. Entre los objetos navideños más comunes en los hogares están:

  • El árbol. Ya sea un abeto natural o artificial, puede suponer un gran riesgo para tu mascota, pues existe la posibilidad de que se coman las hojas, y en el caso de los artificiales es incluso más peligroso, pues las ramas están hechas con alambres que pueden causar serios problemas en su intestino. También pueden tirárselos encima al intentar coger algunos de sus adornos, o sin querer con la cola, con los riesgos que conlleva el gran peso sobre su cuerpo y las posibles heridas en las patas o los ojos.
  • Las luces. Es muy común adornar las ventanas, el jardín, o el propio abeto, con luces. Estas pequeñas bombillas parpadeantes son una atracción para las mascotas, especialmente para perros y gatos. No será de extrañar que se lancen a cogerlas para jugar con ellas, con lo que además de sufrir una descarga eléctrica pueden enredarse, asfixiarse, o quedar sepultados por la caída del árbol. Lo recomendable es apagar las luces cuando no se esté en casa, y recubrir los cables con tubos de PVC para evitar que animales como los conejos puedan morderlos.
  • Bolas y adornos del abeto. Las bolas, ya sean de plástico o de cristal, también suponen un riesgo para los animales domésticos. Es así porque pueden romperse y lastimar las patas de nuestras mascotas; para evitarlo se recomienda optar por las bolas u adornos hechos de fieltro o cuerda, colocarlos a una altura a la que no puedan llegar, y bien sujetos con cuerda o hilo. Al igual ocurre con las serpentinas o cintas que pueden llegar a comer y producirles problemas intestinales o asfixias.
  • Las plantas navideñas. Las plantas como el acebo, el muérdago, o la flor de Pascua, son tóxicas, y si las ingieren nuestras mascotas pueden tener problemas estomacales como la gastroenteritis canina.
  • Las velas y bengalas. Los elementos con fuego pueden producir quemaduras en nuestros fieles compañeros; por ello, es mejor que si optas por un centro de mesa con velas solo las enciendas cuando sea necesario, y siempre cuando haya una vigilancia. En cuanto a las bengalas, es mejor prescindir de ellas y, si no, asegúrate de encenderlas lejos de tu mascota.

Si a pesar de todos estos consejos tu mascota no cesa en su empeño de acercarse a los adornos, existe otra manera de evitar que se aproximen demasiado, utilizando un repelente casero que puedes hacer tú mismo. Solo necesitarás un pulverizador en el que introducirás medio litro de agua junto con el zumo exprimido de tres limones y tres naranjas; para hacerlo aún más repelente se añaden cuatro gotas de eucalipto, o las mismas de aceite de canela. Deberás pulverizar todos los adornos con esta mezcla unas dos veces al día y, gracias a que gatos y perros tienen el olfato muy desarrollado y evitan cualquier tipo de olor cítrico, se mantendrán alejados de los objetos peligrosos.

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