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La población descontrolada de mapaches supone un riesgo sanitario

Los mapaches son autóctonos del centro y el norte de América, pero su población en Europa ha crecido un 300% desde los años 90, un descontrol que según los expertos amenaza la salud y la biodiversidad.
Escrito por: Natalia Castejón

28/03/2018

Mapache en el tronco de un árbol

Los mapaches pueden transmitir la rabia y otras enfermedades a otros animales y a las personas.

El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) de España ha alertado de los riesgos que conlleva el gran aumento del número de mapaches en Europa, que desde los años 90 han incrementado su población hasta un 300%. Esta conclusión ha sido dada a conocer tras evaluar mediante un estudio cuál es su situación en la que se encuentra este animal en el viejo continente.

Los mapaches son autóctonos de la zona del centro y norte de América, y llegaron a Europa a finales de la década de 1920 como consecuencia de la industria peletera –pues muchos conseguían escaparse– o de la caza. Pero también el aspecto y las características físicas de este animal han hecho que muchos quieran tenerlo de mascota, comprándolo y dejándolo en libertad cuando comienzan los problemas.

El mapache suele ser portador de la rabia y de otras enfermedades graves que pueden transmitir a los humanos y a las mascotas

Y es que, el mapache no está hecho para convivir con humanos, necesitan un gran espacio para moverse y en época de celo necesitan interactuar con otros miembros de su especie. Si no se cumplen estos requisitos comienzan a desarrollar ansiedad, lo que en la mayoría de los casos termina en comportamientos agresivos como mordidas o arañazos.

Un problema para la biodiversidad y la salud europea

Pero además de ese inconveniente, el mapache supone un grave peligro para la biodiversidad, afirman los miembros del MNCN-CSIC, pues puede atacar a otras especies autóctonas, desplazándolas o acabando con ellas. Además, también podría suponer un grave riesgo para la salud de la población, ya que este animal suele ser portador de la rabia y de otras enfermedades graves que pueden transmitir a los humanos, a los animales salvajes y a las mascotas.

Por todo ello, los expertos han alertado de que son necesarias estrategias de gestión cuanto antes para evitar todos estos problemas. Entre las medidas que proponen está la de prohibir la venta de mapaches como mascotas, impedir el crecimiento y la propagación de estos animales –que en cada nacimiento suelen tener entre dos y cinco crías–, proteger el resto de especies y hábitats y crear un sistema de detección temprana y un plan rápido de actuación.

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