Combinar vacunas contra el COVID-19 aumenta las reacciones adversas

Las personas que recibieron una dosis de Pfizer y otra de AstraZeneca frente al COVID tuvieron hasta el triple de probabilidades de tener efectos adversos como fiebre o cansancio, según los resultados de un estudio preliminar en The Lancet.
Escrito por: Eva Salabert

13/05/2021

Combinar vacunas aumenta efectos adversos

Las reacciones adversas más frecuentes que provocan las vacunas contra el COVID-19 son dolor en la zona de la inyección, fiebre, dolores musculares o fatiga, y ahora los resultados preliminares de un estudio que se inició a principios de este año revelan que si se combinan dosis de diferentes vacunas hay más probabilidades de experimentar reacciones leves como estas, tal y como han explicado los autores en un artículo publicado en The Lancet.

El objetivo de la investigación es determinar qué efectos puede tener combinar diferentes vacunas, una posibilidad que precisamente se está barajando ahora en países como España, después de que se haya comprobado que existe una relación entre la vacuna de AstraZeneca y la aparición de problemas de coagulación que, aunque son casos excepcionales, pueden dar lugar a un grave trastorno conocido como trombosis de senos venosos cerebrales, y que se ha hecho que se retrase, probablemente hasta la semana que viene, la decisión de qué hacer con la segunda dosis de los vacunados de AstraZeneca.

Las personas que recibieron una combinación de Pfizer y AstraZeneca tuvieron hasta tres veces más probabilidades de tener fiebre, dolor muscular o articular y cansancio generalizado

La Organización Mundial de la Salud (OMS), sin embargo, ha desaconsejado que se administren dosis de diferentes vacunas por considerar que no se dispone de suficientes datos que avalen la seguridad y eficacia de esta medida. Y ahora el nuevo trabajo –cuyas conclusiones definitivas no se conocerán hasta junio– señala que las personas a las que se administró una combinación de Pfizer y AstraZeneca tuvieron hasta tres veces más probabilidades de experimentar fiebre, dolores musculares o articulares y cansancio generalizado, que aquellas que recibieron dos dosis de la misma.

Los efectos adversos fueron leves y duraron poco tiempo

La reacción notificada con mayor frecuencia fue la fiebre, y los participantes a los que se administraron dosis de diferentes fármacos también presentaron dolores de cabeza y musculares y malestar general más frecuentemente. En el caso de los síntomas gastrointestinales, como las náuseas, no se encontraron diferencias entre ambos grupos. La mayor parte de estos efectos se manifestaron dos días después de la vacunación y desaparecieron con rapidez.

Los investigadores también han asegurado que los efectos adversos detectados hasta ahora no han sido graves y han durado poco tiempo, y que tomar paracetamol ayudaba a aliviarlos. También observaron que la mayoría de los efectos adversos se producían tras la primera dosis de AstraZeneca, mientras que en el caso de Pfizer fue tras la segunda.

“Los calendarios de dosis mixtas podrían conducir a un incremento en las ausencias laborales el día después de la inmunización”

Matthew Snape, profesor asociado de pediatría y vacunas en la Universidad de Oxford e investigador principal, ha afirmado que los resultados del estudio sugieren que “los calendarios de dosis mixtas podrían conducir a un incremento en las ausencias laborales el día después de la inmunización, y es importante considerarlo a la hora de planear la inmunización de los empleados del cuidado sanitario”.

El experto ha añadido que hay que tener en cuenta que la edad de los participantes era superior a los 50 años (la edad media era de 57 años), lo que significa que es posible que las personas más jóvenes experimenten reacciones diferentes. En junio –ha dicho– se darán a conocer las conclusiones sobre la inmunidad que proporciona la combinación de vacunas.

Esta no es la única investigación en marcha para analizar los efectos y la efectividad de la combinación de diferentes vacunas, ya que en España se está llevando a cabo el estudio CombiVacs, impulsado por el Instituto de Salud Carlos III, y en el que participan 600 menores de 60 años que constituyen una muestra de las más de dos millones de personas que ya han recibido la primera dosis de AstraZeneca y están a la espera de la decisión del Consejo Interterritorial para completar su pauta de vacunación.

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