Digoxina, un fármaco para el corazón, corrige la obesidad en ratones

Descubren que la digoxina, un fármaco ya usado para tratar enfermedades cardíacas, logra inducir una pérdida de peso del 40% en ratones obesos y revertir trastornos metabólicos asociados a la obesidad, sin efectos secundarios.
Escrito por: Eva Salabert

16/04/2021

Fármaco para el corazón frena la obesidad

La digoxina es un medicamento que se se emplea en el tratamiento de enfermedades cardiacas, como las arritmias o el infarto de miocardio desde hace décadas, y un ensayo español realizado con ratones ha descubierto que también ayuda a perder peso y a reducir los problemas de salud asociados a la obesidad, como los niveles elevados de colesterol, glucosa o presión arterial y, además, sin causar efectos adversos.

El estudio ha sido realizado por un equipo de científicos dirigido por Nabil Djouder, jefe del grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Primero, los investigadores suministraron a los ratones una dieta rica en grasas para que engordaran, y luego comprobaron que los animales tratados con una dosis de digoxina tres veces más alta de la que se usa con los pacientes cardiovasculares disminuían un 40% su peso corporal.

Los ratones tratados con digoxina no solo dejaron de ser obesos, sino que a medida que adelgazaban también disminuían sus niveles de colesterol y tensión arterial y se normalizaba su glucosa

Estos animales no solo dejaron de ser obesos, sino que también se curaron de las enfermedades metabólicas que padecían a causa del sobrepeso: a medida que adelgazaban también disminuían sus niveles de colesterol y tensión arterial y se normalizaba su glucosa. A las pocas semanas de administrar el fármaco a los roedores, ya se observó una pérdida de peso, y los beneficios obtenidos se mantuvieron como mínimo ocho meses, lo que sugiere que sus efectos no son solo temporales, según los resultados publicados en Nature Metabolism.

Impacto de la digoxina en el tejido adiposo

La acción de este fármaco reduce la producción de la molécula interleucina 17A o IL-17A, que por lo general causa inflamación y está implicada en muchas enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión y las patologías cardiovasculares. Djouder ha explicado que “cuando se inhibe la producción de IL-17A o la ruta de señalización que esta molécula activa no hay obesidad”.

Los autores del trabajo han encontrado que la IL-17A actúa directamente sobre el tejido adiposo, provocando obesidad y los graves trastornos metabólicos asociados al sobrepeso. Esta molécula también desempeña un papel clave en el desarrollo del cáncer porque la obesidad incrementa significativamente el riesgo de padecer esta enfermedad.

“El fármaco podría indicarse además contra patologías asociadas a la obesidad, como la hipercolesterolemia, la esteatosis hepática o la diabetes tipo 2"

En opinión de Djouder estos efectos beneficiosos de la digoxina han podido pasar desapercibidos debido a que los pacientes que la toman suelen presentar una gran retención de líquidos que ocultaría el efecto adelgazante. Otra de las hipótesis será que la dosis necesaria para tratar los problemas de corazón no sea lo suficientemente alta como para inducir una pérdida de peso.

Aunque los resultados conseguidos en ratones deben confirmarse en ensayos clínicos con seres humanos, Ana Teijeiro, primera autora del trabajo, ha afirmado que “es tentador proponer que los pacientes con obesidad podrían tomar digoxina durante un periodo corto, hasta estabilizar la pérdida de peso, y que después sigan una dieta saludable”, y ha añadido que “el fármaco podría indicarse además contra patologías asociadas a la obesidad, como la hipercolesterolemia, la esteatosis hepática o la diabetes tipo 2".

En cualquier caso, expertos en cardiología recomiendan no utilizar este fármaco con un fin adelgazante sin control, ya que su uso debe estar controlado de forma estricta.

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