Los efectos secundarios de la vacuna Pfizer en adolescentes son raros

La vacuna contra el COVID-19 de Pfizer es segura también en menores, ya que tras ser administrada a 9 millones de adolescentes de 12 a 17 años en EE.UU., el 91% de los efectos secundarios detectados han sido leves.
Escrito por: Eva Salabert

04/08/2021

Pfizer: efectos en adolescentes

La quinta ola del COVID avanza imparable y son muchos los que la ligan a los adolescentes, un grupo de edad en el que la incidencia se ha disparado desde mediados de junio. Es por ello que ya han comenzado a vacunar en la franja de edad de entre 12 y 18 años, por el momento con la vacuna de Pfizer-BioNTech, aunque la de Moderna también ha sido autorizada hace unos días por la EMA. Muchos se preguntan acerca de los posibles efectos secundarios de estas vacunas en los más jóvenes. Pues bien, la experiencia de EE.UU., país en el que alrededor de nueve millones de adolescentes de entre 12 y 17 años habían recibido ya la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech en Estados Unidos a fecha 16 de julio, puede tener una respuesta más clara a esta pregunta.

En los 9 millones de adolescentes vacunados, el 91% de los aproximadamente 9.420 efectos secundarios registrados fueron leves, como dolor en la zona de la inyección. Estos datos constituyen una noticia tranquilizadora que confirma la seguridad de la vacuna en este grupo de población, según han informado las autoridades sanitarias estadounidenses.

El 9% de los efectos secundarios de la vacuna Pfizer en los menores sí fueron graves, y entre ellos el más frecuente fue la miocarditis, un problema cardíaco que afectó al 4% de ellos, según han informado los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. Generalmente, la miocarditis se debe a una infección viral ­–como el COVID-19–, pero también se puede producir a consecuencia de una reacción a un medicamento. Sus síntomas incluyen dolor en el pecho, fatiga, falta de aliento y arritmias (alteraciones del ritmo cardiaco).

“Vacunar a los adolescentes de 12 a 17 años sigue siendo la opción más segura para este grupo de edad, y reducirá las interrupciones escolares y la transmisión a las demás personas”

Anne Hause, epidemióloga de los CDC, ha declarado: “Las reacciones locales y sistémicas son comunes entre los adolescentes tras la vacuna de Pfizer-BioNTech, sobre todo tras la segunda dosis; sin embargo, los efectos adversos graves tras la vacunación contra el COVID-19 son raros”.

Según la experta, la miocarditis se encuentra entre los efectos adversos graves más frecuentemente reportados, y consiste en una inflamación del músculo cardíaco que puede afectar al sistema eléctrico del corazón, reduciendo su capacidad para bombear la sangre y provocando un ritmo cardiaco anormal.

Más riesgo de miocarditis en los adolescentes con COVID

Los expertos de los CDC han vuelto a recordar los beneficios de vacunarse contra el COVID-19 en todas las personas a partir de los 12 años de edad.  “Los beneficios de la vacunación para la prevención de la COVID-19 y sus complicaciones siguen superando a los riesgos potenciales de eventos adversos raros que se reportan tras la vacunación”, ha asegurado Hause.

El riesgo de padecer inflamación cardíaca era 21 veces más alto en las chicas con COVID y seis veces más elevado en los chicos con la enfermedad, en comparación con los jóvenes vacunados

De hecho, un reciente estudio que se ha publicado en el servidor de preimpresión medRxiv (y que por lo tanto aún no ha sido revisado para publicarse en una revista científica) muestra los adolescentes tenían un riesgo significativamente más alto de desarrollar una inflamación del corazón tras contraer el COVID-19 que a causa de la vacuna.

Los autores de esta investigación analizaron las tasas de inflamación del corazón en unos 14.000 adolescentes diagnosticados con COVID-19 y en un número similar de adolescentes que habían recibido la vacuna e informaron de efectos secundarios. Comprobaron así que el riesgo de padecer esta inflamación cardíaca era 21 veces más alto en las chicas con COVID y seis veces más elevado en los chicos con la enfermedad, en comparación con el grupo de jóvenes vacunados.

“La vacunación es la opción más segura, porque la infección también causa una tasa mucho más alta de miocarditis”

Mendel Singer, vicepresidente de educación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland (EE.UU.), y coautor del estudio, ha explicado: “Vacunar a los adolescentes de 12 a 17 años sigue siendo la opción más segura para este grupo de edad, y reducirá las interrupciones escolares y la transmisión a las demás personas”.

El Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación sobre las Vacunas del Hospital Pediátrico de Filadelfia, también opina que los efectos de la vacuna son preferibles a las graves consecuencias que puede tener el COVID-19. “La miocarditis nunca suena bien. Se puede decir miocarditis leve todo lo que se quiera, pero va a asustar a la gente, porque la inflamación del músculo cardiaco siempre parecerá preocupante. Pero parece ser autolimitante, de corta duración, no letal y no se asocia con anomalías de la arteria coronaria”, ha asegurado.

Offit añade que hay personas que piensan que en los próximos años tendremos dos opciones: vacunarnos o infectarnos de forma natural, pero “la vacunación es la opción más segura, porque la infección también causa una tasa mucho más alta de miocarditis”, ha advertido, y concluye que el COVID-19 es peor que la vacuna: “Siempre es así”.

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