Los casos de COVID-19 se duplican en pocos días en países de América

La OPS advierte que los casos de infección por coronavirus se duplican cada pocos días en algunos países de Norteamérica y América Latina como EE.UU., México o Ecuador, y avisa que en Haití hay riesgo de un brote grave.
Escrito por: Eva Salabert

06/05/2020

Los casos de COVID-19 se duplican en pocos días en países de América: prueba del coronavirus

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha alertado de la elevada transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 en países de las Américas, como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y México, donde los casos se están duplicando cada cuatro días o menos, una situación que evidencia la necesidad de establecer medidas de salud pública que incluyan la realización de un gran número de test para diagnosticar el COVID-19, el aislamiento de los positivos y el rastreo de sus contactos, así como mantener el distanciamiento social.

Hasta el 4 de mayo el número de afectados por el coronavirus en la región era de 1,4 millones y habían fallecido por su causa alrededor de 80.000 personas, según datos facilitados por Carissa Etienne, directora general de la OPS, que ha especificado que en estos países “hay un mosaico de escenarios epidemiológicos diversos”, y que en Estados Unidos, México y Canadá se está experimentando la transmisión comunitaria del COVID-19, y en América del Sur esto ocurre en siete de cada 10 países.

En países como EE.UU., Canadá, Brasil, Ecuador, Perú, Chile y México los casos de infección por coronavirus se están duplicando cada cuatro días o menos

La experta ha afirmado que aunque “hay indicios de que la incidencia general –la tasa de nuevos casos– empieza a mostrar los efectos de las medidas de control aplicadas por los gobiernos, es imprescindible que aumenten los análisis en algunos de los países de la subregión para garantizar una imagen más clara de la situación”.

Situación de la infección por coronavirus en Ecuador

Según datos oficiales en Ecuador han muerto 1.569 personas a causa del SARS-CoV-2 y hay casi 32.000 casos confirmados, y la pandemia está afectando especialmente a mujeres, niños, personas mayores y refugiados y migrantes, entre otros grupos vulnerables. La ONU ha repartido cerca de 80.000 unidades de productos sanitarios para protegerse contra la infección como mascarillas, batas, guantes y geles desinfectantes, además de miles de paquetes de alimentos.

La preocupante situación en la ciudad de Guayaquil, donde había cadáveres en las calles, parece haber remitido, y el doctor Ciro Ugarte, director de emergencias sanitarias de la Organización, ha afirmado que ha disminuido el número de cadáveres en la mayoría de las morgues y también se observa un adecuado manejo en muchos lugares.

Amenaza de un posible gran brote de COVID-19 en Haití

La directora de la OPS también ha advertido del gran riesgo de que se produzca un gran brote de COVID-19 en Haití, lo que conllevaría una crisis humanitaria por tratarse de un país donde la población no tiene la suficiente conciencia sobre la amenaza que representa esta enfermedad infecciosa, y donde es extremadamente difícil establecer las medidas higiénicas y el distanciamiento social necesarios para evitar la propagación del coronavirus, ya que muchos haitianos no tienen acceso a agua potable y viven hacinados, por lo que la cuarentena no es posible.

En Haití es extremadamente difícil establecer las medidas higiénicas y el distanciamiento social necesarios para evitar la propagación del coronavirus

Carissa Etienne destacó en rueda de prensa que aunque en Haití solo se han comunicado 100 casos y 11 muertes hasta el momento, un tercio son de transmisión local y la probabilidad de que continúe la propagación es significativamente alta. Y ha especificado que “ya han regresado 17.000 haitianos de la República Dominicana, donde hay transmisión comunitaria y se espera que este número llegue a 55.000 en dos o tres semanas”.

El país, además, atraviesa una difícil situación política y carece de un sistema sanitario capaz de afrontar un problema de salud pública como este por falta de camas, de profesionales y de equipos de protección, y también existe el riesgo de que “la creciente inseguridad alimentaria provoque hambruna”, afirma Etienne.

Consejos de la OPS para una desescalada segura en América

Etienne ha señalado que cada país presenta diferentes características que influyen a la hora de afrontar la desescalada, pero ha recomendado que se tengan en cuenta una serie de factores:

  • El proceso de desescalada debe ser paulatino, porque si la cuarentena o las restricciones de movilidad se levantan demasiado pronto se puede acelerar la propagación del virus.
  • Las decisiones que se adopten han de basarse en los datos epidemiológicos recogidos, evaluando la tasa de nuevos contagios y muertes y la cantidad de camas de hospital disponibles, que son los que ayudan a determinar la verdadera propagación del virus.
  • Pensar de manera local, porque aunque la unidad nacional y la solidaridad regional son necesarias, la lucha contra el COVID-19 se debe establecer a nivel local porque no todas las comunidades se encuentran afectadas de la misma forma y la capacidad del sistema sanitario también es muy diferente. Por ello, cada país debe ajustar las medidas a lo que sucede en cada zona de su territorio, basándose en las pruebas y en las orientaciones proporcionadas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.

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