Asocian el cambio climático con la aparición del SARS-CoV-2

El cambio climático podría ser uno de los factores que propició la aparición del SARS-CoV-2, causante del COVID-19, pues según un estudio los gases de efecto invernadero habrían impulsado el crecimiento del hábitat de los murciélagos en el sur de China.
Escrito por: Natalia Castejón

11/02/2021

SARS-CoV-2 ligado al cambio climático

El cambio climático podría haber jugado un papel directo en la aparición del SARS-CoV-2, el virus que provoca el COVID-19. Así lo ha dado a conocer un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) en el que se ha sabido que los efectos de los gases invernadero podrían haber propiciado el crecimiento del hábitat forestal de los murciélagos en zonas del sur de China –punto de acceso para los coronavirus transmitidos por murciélagos– en las que antes no estaban presentes.

La investigación publicada en la revista Science of the Total Environment revela cambios a gran escala en la vegetación de la provincia de Yunnan (sur de China) y en las regiones contiguas de Laos y Myanmar producidos en el último siglo. Así, cambios climáticos, incluidos el aumento de la luz solar, la temperatura o la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, habrían modificado el crecimiento de árboles y plantas. 

La población mundial de murciélagos porta hasta 3.000 tipos de coronavirus y debido al cambio climático se han desplazado a zonas más cercanas a la población

Esto ha hecho que los hábitats naturales también se modifiquen pasando de matorrales tropicales a sabanas tropicales y bosques caducifolios, creando un entorno ideal para muchas de las especies de murciélagos que suelen vivir en los bosques. 

40 especies de animales trasladadas en el último siglo

Según explican desde la Universidad de Cambridge, la cantidad de coronavirus que hay en un área depende de la cantidad de diferentes especies de murciélagos que hay. En la provincia de Yunnan se han contabilizado hasta 40 especies trasladadas en el siglo pasado, y por tanto, alberga unos 100 tipos más de coronavirus que son transmitidos por murciélagos. Es justo en esta región donde se sitúa la aparición del SARS-CoV-2, en la que también habitan los pangolines, un animal que se cree que pudo actuar como huésped intermediario del nuevo virus.

“A medida que el cambio climático alteró los hábitats, las especies abandonaron algunas áreas y se trasladaron a otras, llevándose consigo sus virus. Esto no solo alteró las regiones donde están presentes los virus, sino que probablemente permitió nuevas interacciones entre animales y virus, lo que provocó que se transmitieran o evolucionaran más virus dañinos” ha explicado Robert Beyer, primer autor del estudio.

“A medida que el cambio climático alteró los hábitats, las especies abandonaron algunas áreas y se trasladaron a otras, llevándose consigo sus virus”

Todas las especies de murciélagos del mundo albergan alrededor de 3.000 tipos diferentes de coronavirus, y cada especie de murciélago tiene un promedio de 2,7 coronavirus, la mayoría de ellos sin mostrar síntomas. Como el cambio climático ha aumentado la cantidad de especies de murciélagos en una región en particular, esto puede hacer que aumente la probabilidad de que haya uno de estos virus dañino allí, se transmita o evolucione.

Hay que destacar que la mayoría de coronavirus que transmiten los murciélagos no tienen la capacidad de afectar a las personas, pero tres de ellos sí se sabe que afectan a humanos y pueden llegar a causar su muerte, que son el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), el SARS-CoV y el nuevo SARS-CoV-2.

Con todo esto, los investigadores pretenden que se tenga en cuenta que cuidar el medioambiente tiene un papel fundamental para evitar posibles futuras pandemias, y para prevenirlo instan a limitar la expansión de áreas urbanas, terrenos de caza y áreas de cultivo, con lo que se reduciría el contacto entre los humanos y los animales portadores de enfermedades.

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